Jueves 06 de setiembre del 2018

Una panorámica de las tendencias en tecnología educativa

Métricas para monitorear y adaptar la formación del estudiante y la proliferación de iniciativas para el uso de recursos educativos abiertos son las tendencias del Horizon Report 2018.

La edición 2018 del Horizon Report, informe anual que vincula tendencias en tecnología con educación superior, producido a partir de este año por EDUCAUSE, aparece con algunos meses de retraso debido a la desaparición de la organización que lo tenía a su cargo, el New Media Consortium (NMC). A continuación, una reseña del documento.

¿Qué está en el horizonte tecnológico en los próximos 5 años para las universidades? En la edición de este año, el Horizon Report identifica 18 temáticas de cambio propuestas por un panel con más de 70 expertos en el ámbito de la tecnología educativa, las cuales se pueden incorporar en tres grupos: seis tendencias, seis desafíos y seis adelantos (click en cada imagen debajo), y, además, los proyecta en el corto, mediano y largo plazo. Una publicación anterior de este boletín reseña algo más sobre su metodología.

El creciente enfoque en la medición del progreso educativo y la proliferación del uso de recursos educativos abiertos (REA) destacan entre las tendencias. La primera implica que, en el corto plazo, tanto los profesores como las universidades deberán estar preparados para sacar mayor provecho de la información recopilada de cada estudiante en sus interacciones con las distintas plataformas académicas en línea. La finalidad será hacer un seguimiento más cercano a su rendimiento, así como observar el desarrollo de las habilidades que se puedan identificar como más necesarias por el mercado laboral.

La segunda, proyectada más bien para un mediano plazo, aborda un escenario donde las universidades deberán adaptar su modelo académico y de cursos al uso de REA, que ha demostrado tener un impacto muy positivo en la economía de los estudiantes, considerando los costos cada vez mayores que implican los libros y recursos de pago. Ya han pasado más de 10 años desde las primeras iniciativas institucionales como el OpenCourseWare” del MIT y, ahora, algunas regiones favorecen el uso o implementan presupuestos para facilitar REA a las instituciones públicas y se empiezan a considerar políticas a nivel de ministerios. Es importante destacar también que la declaración de París (UNESCO) sobre los REA’s en el 2012 ha sido el punto de inflexión con respecto a su uso.

Las otras cuatro tendencias que menciona el reporte apuntan, en primer término, al surgimiento y nuevas perspectivas para estudios interdisciplinarios, como alternativas a la vía del grado tradicional. En segundo lugar, a la adopción de la llamada cultura de innovación, que posiciona al campus como centro de iniciativas de emprendimiento y experimentación para exponer a los estudiantes al desarrollo de nuevas ideas y que ahora pretende alcanzar a todo el abanico en la diversidad de instituciones universitarias; en tercer lugar, al rediseño de los espacios de aprendizaje para fomentar el uso de dispositivos tecnológicos que mejoren la experiencia e interacción en el aula; y, la cuarta, aborda el incremento y variedad de acuerdos y colaboraciones entre instituciones gracias al avance de la interconexión entre las universidades que permite ahora compartir mucho más contenido y tecnologías que no llegan a ciertas regiones.

La posibilidad de conexión de los estudiantes con problemas del mundo real y la experimentación de posibles situaciones laborales es una carencia presente en la gran mayoría de universidades en el mundo. El informe denomina este desafío como una auténtica experiencia de aprendizaje que, junto con la necesidad de mitigar las presiones económicas y políticas sobre la educación superior, asoman como los más determinantes en las formas de conexión con las problemáticas de la sociedad en general. Entre los demás desafíos, se menciona la búsqueda de aumentar la alfabetización y equidad digital, que va de la mano con el desarrollo de habilidades y de acceso. Una última cuestión es la reflexión para reformular el rol del educador no solo por el uso de nuevas tecnologías y dinámicas en las aulas, sino por el planteamiento de una formación basada en competencias.

Finalmente, el Horizon Report repasa algunos avances en tecnología educativa a tener en cuenta, que además se vinculan mucho con las tendencias y desafíos antes mencionados. Por ejemplo, las tecnologías de analítica que van a permitir relacionar cada vez más la información que describe el comportamiento del estudiante con la formación que necesita o los makerspace o “espacio maker“, que es la incorporación de espacios de colaboración para esfuerzos creativos que implican experiencias y refinamiento de nuevas ideas, cada vez más enfocados en versiones multidisciplinarias. Respecto de la inteligencia artificial, robótica y realidad virtual se señala que su adopción en forma de tecnologías de aprendizaje adaptativo y uso de la inteligencia artificial se estima se producirá dentro de dos o tres años, y se espera tenga un impacto positivo en la enseñanza y el aprendizaje. De otro lado, se espera que la realidad mixta y la robótica sean más prominentes en los colegios y universidades dentro de cuatro a cinco años.

Con más de 16 años de investigación y publicaciones, el proyecto Horizon no solo es valioso porque refleja un estatus actual de la situación en tecnología educativa con un detalle y sencillez difícil de comparar (cada tendencia y desafío se desarrolla en dos páginas a manera de folleto), sino porque siempre está la posibilidad de analizar la panorámica de cómo estas tendencias y problemáticas se han ido desarrollando o si han cumplido las expectativas a lo largo de los años.

 

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Aviso: Los contenidos de este boletín sintetizan la información y los debates tomados de los medios de comunicación y las investigaciones que se citan al pie. Su contenido no refleja necesariamente la opinión del Vicerrectorado Académico de la PUCP.


 

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