Jueves 20 de junio del 2019

Telesup, el quiebre del mito del progreso

¿Quiénes son los afectados con el cierre de Telesup?

Hace un par de semanas, la Universidad Telesup se convirtió en la primera institución con más de 20 mil estudiantes a la que se le denegó el licenciamiento. Desde entonces, ha habido protestas, apariciones en medios y gran respuesta pública en favor de la calidad. Sin embargo, dentro de esto, poco se ha hablado sobre las características generales de los mismos estudiantes y su contexto.

Para entender un poco mejor a los estudiantes de la Telesup y su predicamento, podemos empezar señalando que su matrícula se reparte de la siguiente forma (click en el gráfico):

Por otro lado, el ingreso familiar promedio de un estudiante universitario censado en 2010 en una universidad societaria (con fines de lucro) era S/1,930 soles; mientras que los estudiantes de Telesup reportaban S/1,375 soles de promedio. Debe resaltarse que, en ese momento, la universidad de José Luna recién empezaba a expandir sus actividades, así, reportó una población censada de 1,671 alumnos, que equivale a menos del 9% de su dimensión actual. Sin embargo, es claro incluso desde ese entonces, que los jóvenes a los que se dirigían eran de bajos recursos, los chicos que se quedaban justo debajo de la línea de consumo de las universidades limeñas existentes o de la línea de exigencia académica en el caso de las universidades públicas. Entre ellos, 44.5% reportó haber postulado a otra universidad anteriormente y solo 15.2% reportaba que un padre contaba con educación superior concluida. Según las estadísticas de Sunedu para el 2017, el 48.3% eran mujeres y, además, según las cifras de la universidad para los postulantes del 2019-I, 65.2% provenía de colegios nacionales y el 12.8% de las FF.PP.

 

¿Qué pensiones pagan los alumnos de Telesup?

De acuerdo con el portal de información Ponte en Carrera, las pensiones anuales de Telesup varían entre los S/1,300 (para las carreras de ingeniería Civil y Marketing) y S/2,280 (en Medicina) soles. Esta es información que la institución reportó ante el Minedu hasta el 2016 y posicionaría a las pensiones de esta universidad en el rango de 130-230 soles mensuales. El portal Educación al Futuro, sin embargo, reporta que la pensión anual para medicina en la institución sería de S/8,900. Incluso con este rango de incertidumbre, lo cierto es que Telesup cobra las pensiones más bajas del mercado limeño. Las bajas mensualidades, entonces, se configuran como el principal gancho de atracción de estudiantes. Además, la universidad ofrece un gran número de subvenciones a la pensión con el nombre de Beca de Talentos.

Dada la discrepancia significativa entre lo reportado por los portales Ponte en Carrera y Educación al Futuro, ¿cuál es valor real de las pensiones que cobra Telesup? Esa información no es de fácil acceso. En 2016, periodistas de Hildebrandt en sus Trece comprobaron que la universidad omite revelar tarifas administrativas a los potenciales alumnos, recuentan así que, al preguntar por tarifarios con montos precisos de pago en oficina de informes, se les da respuestas del estilo siguiente: “No, no tenemos tarifarios impresos. Más o menos ese es el precio”. El precio referido es una matrícula de S/300 con pensiones de S/350 mensuales. Los alumnos entrevistados concentraron sus quejas en los costos administrativos (títulos de bachiller, licenciatura o maestría), declarando que “Eso no te lo dicen antes de postular”; así como en los cobros por cursos de idiomas que se publicitan como gratuitos.

Como punto de comparación, podemos distinguir similitudes con la recientemente licenciada Universidad Cesar Vallejo (UCV).

Según el censo del 2010, los estudiantes de la UCV mantenían un promedio de ingreso familiar de S/1,300, 35% postuló a otra universidad anteriormente y solo 19.1% reportó que un padre contaba con educación superior completa, cifras enormemente parecidas a las reportadas por la población estudiantil de Telesup. Asimismo, la tasa de ingresantes/postulantes es considerablemente similar: la universidad de José Luna mantiene un porcentaje de selectividad de 68% según su página de transparencia, mientras que ese indicador para la UCV es de 72% según cifras de la Sunedu para 2017. Estas son comparables al de universidades como la UPC (63%) y en general, son menores al promedio de las universidades privadas con fines de lucro (78%).

Las pensiones de la UCV varían según carreras, categorización y región, pero básicamente se encuentran entre los S/300 y S/750 mensuales, con la excepción de medicina que tiene un rango de precios entre S/1,000 y S/1,500 por mes. En ese sentido, una diferencia principal entre los alumnos de esas dos universidades, es que los estudiantes de la UCV estarían pagando pensiones más elevadas. Según el informe al que tuvo  acceso Semana Económica, Telesup proyectaba llegar a una rentabilidad de 50%, pero en la actualidad generaba solo 10%. Además, su ratio de disponibilidad de efectivo pasó de 0.25 a 0.07 entre el 2015 y el 2018, una situación agravada por las multas y sanciones que se le impusieron por irregularidades en sus actividades. Por otro lado, la César Vallejo obtuvo el licenciamiento a punta de inversión: 400 millones de soles entre el 2014-2018, para ser exactos, en gran parte financiados por préstamos bancarios en plazos mayores a los que acostumbraban manejar. La masividad de alumnos de la UCV les permitió comprometer sus utilidades (que llegaron a un piso de 4% en el 2017) en pos de un proyecto a largo plazo; una oportunidad que el modelo de negocios de la Telesup no permitió.

Como tendencia, los alumnos de la recientemente no licenciada universidad Telesup no cuentan con el privilegio de elección de muchos de sus congéneres universitarios. Dentro de un limitado campo de acción, escogieron una opción altamente accesible tanto monetariamente como en flexibilidad de horarios (al semestre 2018-II, 46% de estudiantes recibía clases semipresenciales).  Durante las últimas semanas, la universidad ha bombardeado a la prensa y al público en general con sus historias de superación, creando una narrativa altamente emotiva que descaradamente busca empatía como forma de presión política.

Es necesario entender mejor al alumnado de la Telesup, pero esto debe tratarse de forma seria, metódica y con el fin de entender los problemas estructurales de nuestra sociedad y sistema educativo. Un nuevo censo universitario, estudios de caso de las universidades licenciadas y no licenciadas, transparencia en la información, así como vigilancia del proceso de traslado de alumnos hacia otras instituciones son acciones necesarias con las que deben comprometerse autoridades y académicos.

 

Fuentes:

 

Documentos:

 


Aviso: Los contenidos de este boletín sintetizan la información y los debates tomados de los medios de comunicación y las investigaciones que se citan al pie. Su contenido no refleja necesariamente la opinión del Vicerrectorado Académico de la PUCP.


 

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