Jueves 12 de abril del 2018

¿Yo o robot?

Carreras en desaparición en un mundo crecientemente virtual.

La tecnología disponible (des)dibuja la forma del mercado laboral; define lo que es posible producir, pensar en producir y las formas que puede tomar dicha producción. Así, ya sea a través de nuevo conocimiento, infraestructura, máquinas gigantescas o microscópicas, la constante reinvención tecnológica deja pocas dimensiones fuera de discusión.

Así, como lo fue la industrialización clásica en su momento, la denominada tercera revolución industrial, basada en el uso cotidiano de las TICS, crea y hace obsoletos distintos tipos de trabajo a una velocidad sin precedentes.  Como hemos mencionado antes, las carreras que se basen en procesos potencialmente automatizables corren peligro. ¿Quiénes deberían estar preocupados?

La automatización es la tendencia más importante a tomar en cuenta. Un estudio del 2013 de la Oxford Martin School estimó que alrededor del 47% de los trabajos en Estados Unidos podrían ser reemplazados por procesos automatizados dentro de las próximas dos décadas. Las líneas de carrera que se encuentran en mayor peligro son las que se centran en habilidades mecánicas y dejan de lado el juicio crítico, la solución de problemas y las habilidades sociales.

Entre las causas estructurales de los cambios, se encuentra, en primer lugar, la posibilidad tecnológica de crear alternativas automáticas al trabajo manual y al procesamiento de información. Es decir, no solo los empleos técnicos blue-collar se encuentran en grave peligro, sino buena parte de empleos profesionales universitarios, tradicionalmente prestigiosos: abogacía, medicina y contabilidad, por citar algunos. Según The Economist, las computadoras podrán analizar y comparar enormes cantidades de data para hacer decisiones tanto financieras como médicas con menos probabilidad de error. Los empleos más proclives al reemplazo en esta lógica son los que no enfatizan capacidades blandas, empatía, juicio ético, y las tendencias ya se están haciendo notar. Según Forbes, algunos de los empleos que disminuirán su porcentaje de ocupación entre el 2010 y el 2020 en Estados Unidos son:

  • Costura (-26%)
  • Cocina fast food (-3.6%)
  • Operación de computadora (-8.6%)
  • Agricultura y gerencia de agricultura (-8%)
  • Mecanografía (-11.5%)
  • Operadores de maquinaria de oficina (-9.7%)
  • Ensamblaje eléctrico (-5.7%)

Desde el portal Cursos.com, se elaboró un pronóstico sobre los trabajos que ya no existirán para el 2050. Entre ellos, se encuentran los de cajero de banco y supermercado; los teleoperadores y los maquinistas de tren. Se continúa así la tendencia: la mecanización de un trabajo lo vuelve vulnerable a su pronto reemplazo. WorkingNation estima que la automatización de los automóviles afectaría en algunos estados a más del 20% de la PEA; “se trata del corazón de América”, no afectaría solo al quintil más pobre, sino a las capas medias e incluso medias altas.

Por otro lado, se encuentra que la cantidad de data disponible en las search engines y su masiva accesibilidad, así como la creciente virtualización de la comunicación tienen un enorme impacto en industrias basadas en la mediación entre el público y la información. Se trata sobre todo de sectores basados en medios impresos y en mensajería.  Al respecto, Forbes diagnostica que los servicios postales ocuparán 26.5% menos trabajadores entre el 2010 y el 2020 en Estados Unidos, indudablemente a partir del nuevo rol de las redes sociales en la experiencia humana. Esta tendencia no puede sino agudizarse.

El sector de medios impresos también cae víctima de las circunstancias. Entre el 2010 y el 2015, ha habido un declive en la publicidad impresa de entre 5-8% anual. Sin embargo, desde el 2016, esta baja solo ha empeorado pues el marketing especializado y el detalle analítico de opciones como Google y Facebook han ganado el mercado.

Así, los periodistas no están amenazados por la posible automatización de su trabajo; este es irremplazable. Se encuentran en peligro porque la tecnología cambia los usos y costumbres del público; la demanda. Es decir, no desaparecerán los periodistas, sino la forma en que trabajan. La estructura editorial podría ser reemplazada por otras formas de interacción con el público. Tal como la energía, los trabajos no desaparecen, solo se transforman.

Claro que el futuro está aquí, solo que no igualmente distribuido. Los procesos descritos no se aplican de la misma manera en todos los países; por ejemplo, en la India, el modelo tradicional de suscripción a periódicos (que combina industria de medios impreso y mensajería) está floreciendo. Ha crecido dos tercios entre el 2005 y 2010, a partir de una creciente clase media solvente combinada con un 80% de población sin acceso a internet. Así, al notar las grandes brechas de desarrollo entre países, vale preguntarse, ¿qué implicancias tendrá la pronta llegada de la inteligencia artificial al uso mainstream? ¿veremos un mundo en el que existan aún más diferencias de productividad? Y ¿qué implica esto para las poblaciones que no cuentan con la infraestructura del mundo virtual?

 

Fuentes:

 

Antecedente:

 

Documentos:

 

Deja un comentario