Jueves 07 de junio del 2018

Es turno de Asia, preparan el asalto al cielo del conocimiento

Ante décadas de crecimiento económico sostenido, Asia se perfila como nuevo destino para estudiantes de todo el mundo.

Si las dos primeras décadas del s. XXI se caracterizaron por el auge de la movilidad estudiantil y la participación de nuevos sistemas universitarios en la academia internacional y, en rechazo, los discursos nacionalistas y/o antimigratorios; el perfil de la tercera década que se avecina apunta a la consolidación de estos nuevos sistemas universitarios, en especial, los del continente asiático. Consideremos los siguientes ejemplos, Singapur cuenta con la mejor universidad de menos de 50 años; China, con 8 universidades en el top 10 de THE Emerging Economies University Rankings 2018 y cada año sus flagship universities obtienen mejores puestos en los rankings mundiales; Tokio sigue siendo una de las tres mejores ciudades para estudiantes internacionales; mientras que la India continúa consolidando su proyecto de veinte World Class Universities. Sin duda alguna, todas estas experiencias de desarrollo han impactado en otros países del continente y, sobre todo, en la búsqueda por crear centros de investigación STEM que permitan capitalizar y continuar tal crecimiento; claro que con problemas en cada contexto. A continuación, un breve análisis sobre Emiratos Árabes Unidos (EAU) y Vietnam.

 

Sobre visas y Emiratos Árabes Unidos

A manera de continuar el sostenido crecimiento del sistema universitario de EAU, tómese como ejemplo los logros en rankings y en STEM de la Khalifa University of Science and Technology, el pasado mes de mayo, el actual primer ministro y vicepresidente Mohamed bin Rashid Al Maktum anunció que el visado para estudiantes extranjeros se extenderá a cinco y diez años, antes era de solo uno, con el objetivo de convertir a EAU en una “incubadora para los innovadores y un centro para los inversores”. De la misma manera, los estudiantes extranjeros que logren una performance excepcional podrán postular a una residencia de 10 años; con especial énfasis en médicos e ingenieros. Para comprender esta medida, hay que recordar que el alumnado objetivo de EAU son todos aquellos países aledaños en la región que hoy, debido al incremento de un discurso antiinmigrantes, Brexit, Trump o Alternative für Deutschland (AfD), buscan nuevas alternativas de movilidad más cercanas y migrant-friendly – y en niveles de infraestructura para la investigación EAU se encuentra a la par de otros grandes centros de avanzada; de la misma manera, esta medida no solo busca captar a estudiantes extranjeros, sino repatriar a quienes alguna vez fueron a estudiar a los sistemas universitarios tradicionales.

Sin embargo, entre las críticas al modelo de internacionalización de EAU, como, en general, a los países asiáticos, cabe recalcar que los medios de comunicación, como la crítica al gobierno, tienen un margen muy reducido de tolerancia, lo que afecta la actividad intelectual de sus investigadores (sobre todo los extranjeros); por lo que si buscan convertirse en un centro de investigación internacional, aún tienen la tarea pendiente de cuestionarse y reflexionar sobre los criterios básicos del clima intelectual propicio para la investigación.

 

Vietnam: todavía un largo camino

A la par de los cuatro tigres de Asia, Vietnam ha experimentado en los últimos veinte años el mejor crecimiento anual en PBI de Asia del Sudeste, lo que se tradujo en inversiones y nuevas firmas en este país; sin embargo, según este artículo, el sistema universitario vietnamita cuenta aún con una larga lista de problemas: bajos niveles de formación y desempeño, y consecuentemente los estudiantes universitarios tienen la mayor ratio de desempleo, 17%, en comparación a un 2% nacional. La respuesta del gobierno ha sido clara, más del 6% del gasto público está destinado a Educación-más de lo que otros países “desarrollados” invierten; por su parte, la empresa privada también propone soluciones, por ejemplo, la compañía de IT más grande de Vietnam, la Corporation for Financing and Promoting Techonology abrió una universidad el 2006, ahora cuenta con 17 mil estudiantes; de la misma manera, otras empresas privadas también ofrecen programas para mejorar las universidades vietnamitas. La situación mejora: las nuevas generaciones, sobre todo los millenials vietnamitas, tienen oportunidades que sus antecesores no tuvieron, como mayor movilidad estudiantil -130 mil estudiantes en el 2017 con un 23% hacia Japón. No obstante, y por ahora, si bien la productividad del trabajo aumenta y actualmente ronda en los $4259, esta cifra representa solo el 7% de la productividad de Singapur, y, por otro lado, aún debe de pasarse de un régimen político marcado por la disciplina a un espacio “libre” de la empresa privada. El camino todavía es largo.

 

Algunas palabras finales

Pensando a Latinoamérica, la experiencia asiática, en todas sus regiones, permite una comparación más cercana y fructífera a diferencia de otras experiencias más lejanas como la de Oxford. Muchos de estos países, como, por ejemplo, la India, han experimentado una masificación descontrolada de la universidad en un contexto marcado por un crecimiento económico prolongado y un discurso de la educación como principal medio de movilidad social –léase la siguiente nota previa; la respuesta, ha sido buscar la calidad de la enseñanza a través de reformas y fiscalizaciones, con lo que se ha logrado que los sistemas universitarios locales ofrezcan una oferta interesante para todos aquellos estudiantes que en el pasado hubieran migrado. Es el turno de Asia, sin duda alguna; sin embargo, aún falta preguntarnos ¿cuál es el rol de Latinoamérica?

 

Fuentes:

 

Antecedentes:

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