Jueves 07 de junio del 2018

Reforma en Ecuador busca recortar influencia del Estado

Congreso ecuatoriano aprueba iniciativa que modifica gran parte de la ley universitaria.

Todavía parece temprano para tener un balance de la reforma universitaria ecuatoriana iniciada por Correa en 2010, sus críticos de canteras políticas opuestas sostienen que la información con la que se cuenta es insuficiente y muchas veces contradictoria. Sin embargo, después de dos años de ajustes y debates en el Congreso, finalmente ha sido aprobada por el pleno, con el voto de 120 entre 137 congresistas la Ley Orgánica de Educación Superior y se ha presentado al presidente una propuesta para su promulgación, la misma que estaría por producirse.

Antes de reseñar los cambios que se proponen, es bueno tener en cuenta que la revolución educativa que acompañó la revolución ciudadana de Rafael Correa ha cambiado la fisonomía de todo el sistema educativo en ese país (ver notas 1 y 2). En términos estructurales, ha ampliado el acceso a la educación básica, en especial a la alta secundaria o bachillerato, lo que ha tenido efecto en la expansión de la educación superior principalmente universitaria. Asimismo, se implantaron el examen único de ingreso, un sistema de acreditación que clasifica a las universidades y define su funcionamiento, y pruebas de acceso al ejercicio profesional que empezaron por ciencias de la salud. Esto fue acompañado de la incorporación de la universidad como dependiente de la Secretaría de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación (Senacyt) para que se integre a los programas de desarrollo nacional del país. Ecuador transitó así de un sistema autorregulado a otro dependiente del Estado en el que se erradicó la educación con fines de lucro y se crearon sistemas de cogobierno universitario (ver documentos 1 y 2).

Entre los cambios que propone el proyecto de reforma algunos asoman con mayor impacto. En primer término, asociado con la autonomía, se mantendrá el cogobierno en las instituciones privadas, sin embargo, podrán constituir un consejo de regentes integrado por al menos cinco miembros (incluye a los promotores) que aprueben el plan estratégico y designen al rector.

En lo que respecta a las relaciones con el Estado, si bien la Senacyt continúa siendo el organismo rector de la universidad ecuatoriana, su titular ya no será designado por el presidente de la República, sino que se va a considerar el voto de todos los entes que rigen al sistema universitario y, en particular, de los rectores, quienes solo tenían presencia en el Consejo de Educación Superior.

El procedimiento de ingreso a las instituciones de educación superior también sufrirá cambios. La norma vigente impone únicamente dar un examen estandarizado como requisito, según el resultado el postulante podrá elegir institución y especialidad. Con la reforma, además de aprobar el examen e ingresar, se tomarán en cuenta los antecedentes académicos (de escuela secundaria) y la condición socioeconómica del postulante, la idea es hacer más inclusivo el acceso, para ello se determina que todas las instituciones otorguen becas al menos al 10% de sus estudiantes regulares.

Para promover la formación técnica y artística, la nueva LOES propone que los institutos superiores técnico, tecnológico, pedagógico, de artes y conservatorios sean considerados como Institutos Tecnológicos Universitarios, lo que quiere decir que los estudiantes tendrán una formación de tercer nivel en el área técnica y podrán cursar especializaciones y maestrías universitarias. Es un guiño a la realidad del mercado laboral -demanda de la industria- y también al futuro.

En lo que respecta a la acreditación, el proceso empezó definiendo 6 categorías de universidades y cerrando aquellas que no cumplían con requisitos de calidad. De algún modo, esta diferenciación también distinguía a universidades de docencia de las de investigación, y en el tiempo todas las universidades se ubicaron en las categorías A, B y C. La propuesta de LOES establece que en el futuro solo debe haber una categoría siendo que todas las universidades deben ser de docencia e investigación y, dentro de esta categoría, se distinguirán por sus logros o el énfasis en uno u otro aspecto.

Y sobre el financiamiento, los recursos económicos del Estado en adelante continuarán garantizándose a través del Fondo Permanente de Desarrollo Universitario y Politécnico (FOPEDEUPO). La asignación de estos recursos va a depender de indicadores como investigación, calidad educativa y eficiencia administrativa de cada institución. Adicionalmente, el presupuesto no ejecutado podrá acumularse para ser gastado en el año siguiente, y los ingresos por investigaciones serán parte de los recursos propios de las universidades.

Finalmente, con relación a los docentes permanentes de nivel terciario con dedicación a tiempo completo, la ley propone ampliar el plazo de cinco años para que cursen un doctorado.

 

Fuentes:

 

Documentos:

 

Antecedentes:

 

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