Miércoles 31 de octubre del 2018

Rectores y gobierno de la universidad

Reflexiones en torno a la gobernanza de la universidad.

Cuando pensamos en un rector(a), solemos pensar dicho cargo como la culminación de una carrera académica, como una persona que ha dedicado casi toda su carrera docente y/o administrativa a una institución quien busca postularse al cargo máximo de la misma para contribuir a su desarrollo, tener el honor de dirigirla, etc. Por lo general, los candidatos a rector han ocupado un alto puesto administrativo en su universidad o fuera de esta, y el equipo postulante bajo su cargo también. Así, los rectores (como los aspirantes a tal cargo) han buscado alianzas con grupos específicos de la universidad para ser elegidos, como también deslindado de otros, proponen un plan de gobierno, el cual consideran alineado con la misión institucional, que conserva las mejores tradiciones y al mismo tiempo mira al futuro proponiendo los cambios que quisieran introducir a la institución. Sin embargo, cuando pensamos en un rector(a), no solemos traer a colación los problemas que suele enfrentar una vez alcanzado tal puesto o qué competencias se espera de un rector para la universidad de hoy en día; en sí, olvidamos aterrizar el gobierno de una universidad a las necesidades y problemas cotidianos de la misma.

 

¿Qué se espera de un rector(a) y su equipo?

Como recoge en las siguientes notas (A y B), el rector, su equipo, como los miembros del Consejo Universitario, Asamblea Universitaria y/u otra institución similar deben prepararse para manejar la complejidad de la programación, control de calidad, regulaciones gubernamentales (importante para el caso peruano y la Ley Universitaria), requerimientos legales, finanzas, entre otros. Así, también, conocer los requerimientos de la industria, como los avances tecnológicos y científicos que la sustentan, y la competitividad del mercado laboral actual. Esto requiere de una activa relación, o vínculo, con las organizaciones productivas y sociales que se refleje en la planificación y toma de decisiones. Este punto resulta particularmente importante si lo situamos en el debate sobre el impacto de las nuevas tecnologías en la universidad y el acelerado cambio de la industria – y qué enseñarle al alumno, si al cabo de cinco años, los conocimientos aprendidos ya no responden al mercado (por su rápida transformación).

Además, y no menos importante, es preciso que conozcan la historia, la misión y el propósito de su institución, tener en cuenta la historia de las demandas de los distintos grupos, sus soluciones y fallos. Por otro lado, el rector(a) debe de ser capaz de poder juntar todas estas capacidades y reforzarlas en función del mejor desempeño del estudiantado, de la plana docente y administrativa, así como de todas las personas involucradas con la universidad. Las universidades sin fines de lucro se benefician con un rector con estas características. Sin embargo, deben tener cuidado de no actuar como si las finanzas y recaudación de fondos estuvieran divorciadas de tales compromisos o que suceda lo contrario, que las finanzas hagan olvidar la misión institucional.

En todas las universidades, se requiere alinear misión, metas, estrategias, objetivos e incentivos si se quiere lograr la mayor eficacia.

Por último, en cuanto a los planes de gobierno, el portal recoge que todo plan debería de especificar la programación del espacio físico de la universidad, qué edificios construir, qué modificar, etc., y especificar las prioridades del gasto total. Además, es preciso tener en cuenta la tasa de matrícula, retención y tasas de graduación; cómo recaudar fondos, si del Estado, de la empresa privada, los propios que pueda generar la universidad; los compromisos de investigación y el perfeccionamiento de su capacidad docente.

 

¿Qué problemas suele enfrentar un rector?

En cuanto a los problemas que el rector(a) electo suele enfrentarse al asumir el cargo, el siguiente artículo López y otros (2011) hace un breve balance. En principio, para el caso de la universidad pública mexicana, el cual no difiere mucho del contexto peruano, el problema más común es el incremento salarial anual, la exigencia de mejores condiciones laborales para docentes y administrativos, y las demandas del estudiantado (las cuales, sin considerar demandas históricas como la gratuidad universal de la enseñanza y la eliminación de desigualdades, suelen ser contextuales).

Ante esto, y como breve comentario final, los artículos reseñados apuntan a un concepto básico, los candidatos a rector(a), como todo su equipo, deben de conocer todos los aspectos de su institución, no solo en materia económica y administrativa, sino reclamos, problemas, entre otros. Deben prepararse para gobernar teniendo en cuenta que la misión universitaria debe de vincularse siempre con las dificultades, históricas y contextuales, que atraviesa cada centro universitario.

 

Fuentes:

 

Antecedentes:

 

Documentos:

 


Aviso: Los contenidos de este boletín sintetizan la información y los debates tomados de los medios de comunicación y las investigaciones que se citan al pie. Su contenido no refleja necesariamente la opinión del Vicerrectorado Académico de la PUCP.


Deja un comentario