Jueves 12 de abril del 2018

La educación superior detrás de la pantalla

Las aplicaciones móviles prometen cambiar el rumbo de la educación superior.

En una edición reciente, decíamos que los avances tecnológicos, de la mano con la globalización, empujan a las instituciones de educación superior a repensar su oferta académica y a innovar las plataformas de servicios. Por otro lado, cada vez más estudiantes “no tradicionales” acceden a educación superior, y los más jóvenes (y no solo ellos) viven inmersos en un mundo en el que muchas de las interacciones están mediadas por pantallas y sistemas virtuales.

Por eso, no debe sorprender que los MOOC y aplicaciones móviles conquisten cada vez más espacios en la educación superior. En estos tiempos, la pregunta por si la universidad presencial sigue siendo vigente no tiene una respuesta evidente, y ya subrayaba J.J. Brunner hace pocos meses que para responder a esa discusión debemos tener claro qué es lo que queremos formar.

En este escenario, resulta de especial interés el lanzamiento de la Universidad Woolf, un proyecto encabezado por académicos de la Universidad de Oxford, el cual funcionará en blockchain, el soporte digital detrás de Bitcoin y otras criptomonedas. Esta institución, respaldada por una de las universidades más importantes del mundo, es promocionada como el “Uber para estudiantes, Airbnb para académicos”. Woolf girará en torno a una app donde los docentes ofrecerán cursos y módulos que los estudiantes podrán seleccionar según sus intereses. La tecnología de blockchain facilitará regular los contratos y pagos y llevar el registro de logros académicos, ya que permite rastrear el progreso de aprendizaje de los estudiantes a través de un historial de transacciones que es visible para todos los usuarios y no puede ser modificado. La transparencia y trazabilidad de la información son garantizados por la plataforma. Los cursos y grados podrán ser acreditados por universidades tradicionales.

Joshua Broggi, director de Woolf e investigador de Oxford, asegura que su mayor objetivo es ofrecer oportunidades de trabajo a los académicos y alternativas educativas de bajo costo a los estudiantes. Al prescindir de los gastos en infraestructura y administrativos, la Universidad Woolf promete cobrar menos a los estudiantes y pagar más a los profesores. El primer instituto de esta universidad será el Ambrose College, que contará con 30 docentes, y se espera que más adelante se unan otros académicos que formen sus propios institutos (colleges).

La admisión en Ambrose será mediante entrevistas, y los cursos serán dictados por tutoría de uno-a-uno, o uno-a-dos. En un principio, los cursos estarán disponibles solamente para estudiantes que ya pertenezcan a otras instituciones educativas. Si bien muchos de los cursos serán ofrecidos vía online, los estudiantes también podrán contactar a sus profesores para recibir las clases personalmente. Woolf se define “geográficamente agnóstica”: la principal innovación no radica en ofrecer cursos virtuales, sino en brindar el soporte tecnológico necesario para registrar de manera segura las actividades entre estudiantes y profesores, dondequiera que se encuentren.

 

Otras apps para estudiantes

Por otro lado, el mes pasado fue lanzada oficialmente la app Anie, una aplicación diseñada por la empresa Toulouse Bizness a pedido de la región de Occitanie, en Francia. La aplicación tiene como fin facilitar el contacto entre practicantes y empleadores, emparejándolos según la correspondencia entre las habilidades de unos y las expectativas de otros. La aplicación estará disponible para Android e iOS a partir de mayo, y ofrecerá a los candidatos el apoyo necesario para crear su perfil y seguir todos los pasos hasta la entrevista de trabajo. Por lo pronto, Anie estará disponible solamente en la región de Occitanie.

Otra app que viene llamando la atención es Sharing Academy, ganadora de los Mobile Premier Awards 2016 a la mejor aplicación del año. Esta aplicación ofrece una plataforma donde estudiantes universitarios que necesitan apoyo en algún curso pueden contactar a compañeros de cursos superiores que ya lo han aprobado (con una buena nota) para recibir de ellos clases particulares. Por el momento, la aplicación, con sede institucional en Barcelona, está disponible solamente para universidades españolas.

 

Fuentes:

 

Antecedentes:

Documento:

Deja un comentario

1 comentarios

ARMANDO CAMPANO CHIRE| 14 abril, 2018,a las 9:48 pm

La cibernetica en el conocimiento de la educacion es inprecindible.