Jueves 08 de noviembre del 2018

La educación como un camino para toda la vida

Entrevista a Liz Reisberg a propósito de su ponencia en Aula Magna XXII: “Pensar en la educación como una carretera que sirve para toda la vida con rampas para subir y bajar”.

Investigadora principal en el Center for International Higher Education (CIHE) del Boston College; ha trabajado en administración universitaria en múltiples instituciones y ha apoyado como consultora en diversos ministerios, universidades y organizaciones internacionales en el mundo, y en especial en América Latina. Sus temas de investigación incluyen la evaluación de calidad en la educación superior, los retos de acceso y equidad, así como las nuevas aproximaciones al currículo universitario y pedagogía.

1. Sobre los cambios en la forma de enseñanza y el papel de tecnología, ¿qué tan grande crees que sea la capacidad de adaptación de los profesores en América Latina?

No es solamente tecnología, es que lo profesores tienen que adaptarse a otra dinámica en el aula y a otra relación con los estudiantes y eso les cuesta mucho. Creo que en eso estamos más avanzados en Europa, EEUU y Canadá pues hay universidades que ya tienen centros para a poyar a los docentes a adaptarse un poco, pero aún hay mucha resistencia pues los profesores quieren seguir teniendo la clase magistral, contestar a las preguntas, etc. En América Latina, la inclinación hacia este formato de clase magistral es muy fuerte y es un problema. Tenemos que pensar en el mundo al cual están entrando los egresados y este es un mundo que está cambiando y la tecnología, en este contexto, ocupa una parte importante en la nueva dinámica del aula, en la nueva forma de comunicarse con el profesor y en este sentido, existen posibilidades de ampliar y reconocer distintos procesos de aprendizaje.

2. En varios de los artículos que has publicado enfatizas mucho la diversidad de estudiantes y para esto, el potencial de las escuelas online o alternativas al pregrado de 5 años tradicional. ¿Cómo ves el panorama latinoamericano? ¿Crees que podríamos lograr conseguir calidad en la educación superior con estas propuestas online o educación técnica potenciada?

Realmente el concepto de la universidad tradicional ya no funciona. En una carrera de 4 o 5 años, casi entre 25% o hasta 50% de contenido ya va a estar desfasado al terminar la carrera. No solamente en cuanto a la tecnología, sino  en cómo entendemos el funcionamiento del cerebro, lo que implica para la ciencia, para mercadeo, comunicaciones, etc. Estamos viviendo tantos cambios que el modelo de antes que fue estudiar 5 años ya no sirve; más bien estamos migrando a la idea de la educación como una carretera que sirve para toda la vida con rampas para subir y bajar. Me gusta la metáfora de rampas, porque subo, aprendo lo que necesito 6 meses, bajo dos años, estudio otra cosa, bajo, subo de nuevo para seguir ampliando conocimientos y así sucesivamente.

3. ¿Crees que la educación online es una alternativa viable para América Latina dado el contexto de falta de calidad en la educación?

La educación online es todavía algo nuevo, a pesar de que tenemos ya varias décadas creo que aún estamos aprendiendo a incorporar  los recursos que tenemos online en la formación de las personas y lo que realmente significa. Eric Mazur, profesor de física de Harvard y especialista de vanguardia en aprendizaje entre pares y la clase invertida, dice que tomar mala docencia y subirla al internet, sigue siendo mala docencia. Realmente tenemos que pensar qué significa una relación profesor- estudiante cuando uno no está sentado frente al otro (a nivel presencial). Tenemos que saber cómo usar esa posibilidad de comunicarnos online, en este sentido, considero que estamos todavía aprendiendo.

4. En el Perú fue muy mala la experiencia online por el tema de la calidad, incluso en la ley está prohibido una carrera que solo sea virtual ¿Qué opinas al respecto?

Sí, estuve trabajando en Perú cuando se aprobó la nueva Ley. Está bien lo que se hizo, pero poner los mismos límites para todos no tiene mucho sentido. Lo que tenemos en EEUU que todavía no hay en América Latina son espacios para experimentar considero que todavía hay mucha rigidez.

Hay un desafío que queda por enfrentar y es que hay muchos adultos en América Latina que no han tenido la oportunidad y quieren estudiar en la universidad, pero están trabajando. La Southern New Hampshire University creó un programa que es en gran parte online, y la posibilidad es que puedes aprender en línea y luego llegar y demostrar competencias. Todo el título está basado en competencias y no te obligan a sentarte en el aula ni dar  exámenes sino que se tienen que desarrollar actividades y demostrar que se cumplen las competencias. Y te dan la libertad de estudiar en la biblioteca, online o como quieras. Este concepto permite contar con mucha flexibilidad sobre todo a personas que no pueden dedicarse en un horario rígido a la universidad, y pueden aprovechar las posibilidades de la educación online.

El contacto con los alumnos que trabajan es enriquecedor porque es un grupo de personas que tienen que adaptarse. En muchos casos siguen siendo jóvenes, pero han seguido trabajando, tienen que mantener una familia y ahora no tienen lo necesario para seguir avanzando en el mercado empresarial, porque no tienen la formación. Estamos en un entorno de muchísimo cambio, muchas posibilidades y la universidad tradicional no puede seguir su camino sin reconocer las posibilidades que existen afuera de la universidad. La tecnología es solamente una parte.

5. Algo preocupante en Perú es el tipo de universidades en la que se concentra esa población (estudiante no tradicionales), son instituciones por lo general de baja calidad, con fines de lucro o bastante más predatorias, ¿qué clase de protecciones se les podría dar?

El sistema de acreditación que tenemos en EEUU tiene ya 110 años y seguimos perfeccionándolo. En Perú, el sistema de acreditación tiene menos de 20 años y hay que aprender cómo mejorar e para lograr los resultados deseados en términos de calidad. Lo que pasa es que los sistemas de acreditación jóvenes trabajan con listas de verificación y con eso no se logra la calidad. Es muy difícil porque una universidad de mala calidad puede mostrar documentos y un proceso pero hay otras cosas que se necesitan evaluar por eso hay que formar pares institucionales que tengan la capacidad de desarrollarse en medir la calidad y poder visitar una universidad, entrevistarse con estudiantes, con docentes, etc.

El proceso de definición de calidad es muy difícil. Nadie puede definir  qué es la calidad de una universidad, qué significa, ¿qué los estudiantes estén contentos? ¿Qué los estudiantes consiguen trabajo? ¿Qué los docentes todos tengan doctorados? Todavía el debate sigue y varía de un contexto a otro, de una universidad a otra. Para tener una capacidad de un buen juicio, se deben formar pares y existe el beneficio de mucha experiencia, y muchos sistemas que incorporan a nuevos pares. Lo que se necesita es capacitación de pares para que guíen y orienten a otros. La tendencia en América Latina ha sido nombrar pares con hojas de vida que representan una carrera distinguida y esto es en realidad sólo una parte muy pequeña de todo lo que se debería tener en cuenta para evaluar la calidad de la educación en una universidad. Por esta razón considero que todavía hay mucho que aprender y desarrollar.

 

Imagen: Linkedin

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