Jueves 24 de mayo del 2018

IV Encuentro de rectores: Universia 2018

En el marco de los 800 años de la Universidad de Salamanca, rectores de Iberoamérica se reúnen a discutir el rol de la universidad en el futuro.

Fundada en 1218, la Universidad de Salamanca puede ser considerada como la decana de Iberoamérica, debido a la contribución cultural y científica para todos los países de la región a lo largo de su historia: desde el modelo y organización de la Universidad in abstracto, hasta Nebrija con su Gramática castellana, la vigencia de una de las universidades más antiguas de Europa sigue viva. En el marco  de celebración por sus 800 años de fundada, la Universidad de Salamanca, junto con el Banco Santander y Universia, organizaron la IV edición del “Encuentro de Rectores Universia” los días 21 y 22 de mayo, evento en el que reunieron a más de 700 rectores de 26 países de Iberoamérica y representantes académicos internacionales. Perú participó con 19 rectores de universidad privadas y públicas, tales como UNMSM, PUCP, Villareal, UP, UL, entre otras. A continuación, un resumen del evento.

 

Scientia et humanitas pro futurae

Con el lema “Universidad, Sociedad y Futuro”, el reseñado evento centró el debate sobre tres áreas temáticas: “Formar y aprender en un mundo digital”, “Investigar en la universidad ¿un paradigma en revisión?” y “La contribución de la universidad al desarrollo social y territorial”. En el evento participó el rey Felipe IV, quien se manifestó en defensa de la Universidad y su prestigio, en tanto centro de reflexión y solución para los retos del mundo digital y el futuro; comentó, además, que “Universidad es sinónimo de universalidad y en un mundo globalizado es más importante que nunca abrir las fronteras del conocimiento, y que debemos “recuperar y fomentar los valores humanistas que siempre han caracterizado a la Universidad”. Sobre esta tema, ver notas previas (A, B, C); la defensa de la tradición requiere atender las exigencias de crear nuevas condiciones materiales para su cultivo.

Por otro lado, en el discurso de apertura, Ana Botín, presidenta de Universia y del Banco Santander, destacó que Salamanca, con sus 800 años, era un ejemplo de universidad innovadora, global, interdisciplinar y diversa; valores que las universidades no pueden dejar de lado. Asimismo, recalcó que la Universidad sigue teniendo un rol fundamental en la formación de “ciudadanos globales”, por lo que más que promover “visiones locales y endogámicas” que mermen la cooperación internacional, la Universidad debe siempre promover la internacionalización. (Ver nota previa sobre nacionalismos y universidad).

Respecto a la universidad de la era digital, puso énfasis en las relaciones entre cambio tecnológico y aprendizaje continuo, y de un sistema que aspire a la excelencia sin aspirar a la exclusividad. Sin embargo, recordó el imperativo de la declaración del Encuentro de Rectores en Río el 2014 de construir un sistema con “universidades con vocaciones diferentes, unas más volcadas a su territorio, otras al liderazgo global o regional; unas con enfoque prioritario en la enseñanza y transmisión de conocimientos y en el desarrollo de habilidades y capacidades profesionales, otras con mayor énfasis en la investigación y en la generación de conocimiento”. Terminó invocando “una educación superior que incorpore siempre una formación humanista, transversal y multidisciplinar, que forme para los trabajos de hoy y los de mañana. Que enseñe a aprender”.

En la primera conferencia, Pam Fredman, presidenta de la Asociación Internacional de Universidades, propuso adoptar una visión de la universidad más holística y humanista así como desarrollar más la formación continua y en línea. En torno al rol de la investigación dentro de la Universidad, se suscitaron varias posiciones, como era previsible. María José Alonso, catedrática de la Universidad Santiago de Compostela, arguyó en defensa de la universidad de investigación; que es fundamental para las universidades investigar y que “no es casualidad que las universidades más prestigiosas son universidades investigadoras”. Leila Janah, fundadora de Samasource, ONG que apoya el desarrollo de habilidades digitales en poblaciones marginalizadas, arguyó la necesidad de que las universidades formen a sus alumnos para la economía 4.0; que los formen en aquello que las máquinas no pueden hacer como la empatía y compasión. En el mismo sentido se pronunció el presidente de Portugal, para enfrentarla economía 4.0 necesitamos universidades 4.0; universidades que anticipan.

 

Declaración de Salamanca

Finalmente, el evento concluyó con la firma y lectura de la Declaración de Salamanca, documento en el que se instó a que las universidades “no solo conozcan, sino que lideren esta revolución [tecnológica], anticipando cambios de paradigma en función de las nuevas realidades imperantes”. Asimismo, se propuso flexibilizar los modelos educativos y administrativos, buscar la sostenibilidad de las universidades; afianzar alianzas con las industrias y con empresas ligadas a la investigación; proponer y buscar nuevos modelos de certificación globales; proponer ofertas híbridas y programas que se ajusten a las necesidades del estudiante, necesidades que se extienden a lo largo de la vida; nuevas titulaciones, sobre todo en el campo computacional; y dar mayor énfasis a la educación humanística, como a las competencias transversales que todo alumno requiera. En materia de investigación, se propuso que esta debe ser abierta, participativa y colaborativa, por lo que se debe repensar los paradigmas de financiación y evaluación de las universidades y los investigadores.

Por último, no queda sino saludar desde Novedades Académicas a la Universidad de Salamanca por sus 800 años de historia y desearle muchos centenarios más a la decana de Iberoamérica. ¡Felicitaciones!

 

Fuentes:

 

Documentos:

 

Antecedentes:

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