Jueves 04 de abril del 2019

¿De qué hablamos cuando hablamos de innovación?

Entrevista a Sandra Sandoval. “¿Cómo damos cuenta que el académico en el aula está mejorando sus prácticas educativas y que estas sean efectivas en la formación de nuevos profesionales? ¿Cómo reportar las mejoras de rendimiento académico o la retención de estudiantes?”.

A propósito del 1er Encuentro de Observatorios de Educación Superior, nos visitó Sandra Sandoval, directora del Observatorio de Innovación Educativa de la Universidad de los Lagos, Chile. A continuación, una breve entrevista.

 

1. Como indicaste en tu presentación, es necesario conocer la historia previa a la fundación de la Universidad de los Lagos como tal para entender el contexto educativo e institucional que los llevó a crear un Observatorio de Innovación Educativa. ¿Nos podrías recapitular esta historia?

La universidad se inicia como tal en la década de los noventa; sin embargo, hay una historia previa como institución de educación superior. En los sesentas, aparecen dos universidades estatales que comienzan a funcionar con un campus central en la capital, Santiago de Chile, y luego con diferentes sedes a lo largo del país, tanto en el norte como en el sur. En mi región de los Lagos, en un inicio, se instala una sede de la Universidad de Chile que dicta carreras de distintas áreas de conocimiento. Luego, en los ochenta, hay una restructuración de la educación en Chile y dentro de esta reforma estas dos universidades estatales empiezan a reformular su proyecto y se quedan instaladas solo en la capital. Las sedes a nivel regional comienzan a cerrarse o comienzan a ser absorbidas en el fondo por la realidad local en la medida que pueden contenerse. Así, la Universidad de los Lagos, que era sede de la Universidad de Chile, pasa a ser instituto profesional y se dictan carreras que no son de exclusividad universitaria. Ya en democracia, en los años noventa, se reformula el instituto porque están las capacidades humanas, académicas, técnicas y económicas para ello, y se postula la formación de la Universidad de los Lagos. Hoy, toda esta historia previa nos acompaña en el quehacer académico, administrativo y estudiantil; hemos pasado por muchas etapas y cada una de estas convive y repercute en la Universidad.

 

2. Teniendo en cuenta este contexto, postulan el Proyecto de Mejoramiento Institucional 1502, del cual, además, se crea el Observatorio de Innovación Educativa ¿En qué se basó este proyecto? ¿Cómo contribuye el Observatorio en la mejora de la Universidad?

Este proyecto se financia con dinero estatal, mediante fondos concursables que están destinados a mejorar la situación que plantee una institución y que reporte mejorar la calidad de la educación. Así, la Universidad de los Lagos planteó el PMI 1502 con el que buscamos la mejora institucional, el cual está orientado a las trayectorias educativas exitosas de los estudiantes. El PMI 1502 tiene cuatro grandes áreas orientadas a este gran objetivo, una de ellas es, por ejemplo, el acompañamiento y la vinculación que se realiza con los estudiantes que vienen de enseñanza media a la enseñanza superior; el acompañamiento y la formación, valga redundancia, en la formación de los docentes, esto considerando que no todos somos pedagogos y que es necesario mejorar nuestras prácticas docentes. Dentro de estos objetivos, se plantea la creación del Observatorio de Innovación Educativa como un espacio que permita también hacer un diagnóstico del nivel académico, cómo están los docentes; en sí, saber qué grado de preparación hay para formar nuevos profesionales en un modelo basado por competencias.

 

3. Considerando el Observatorio ¿qué funciones cumplen y cuáles son sus objetivos? ¿Nos podrías contar un poco la experiencia en estos dos primeros años de fundación?

Para comenzar, la creación del Observatorio va de la mano a los procesos de calidad que se están instalando a través de la Ley de Acreditación en las universidades chilenas. En el fondo, el Observatorio viene a reportar y diagnosticar cómo estamos mejorando nuestros propios procesos y que la innovación que se realice sea también de alguna manera sistematizada y evaluada, de manera que, además, se pueda replicar en otras carreras o en otras instituciones. En este contexto, entra la investigación como un criterio importante en las acreditaciones institucionales. La pregunta es ¿cómo damos cuenta que el académico en el aula está mejorando sus prácticas educativas y que estas sean efectivas en la formación de nuevos profesionales? ¿Cómo reportar las mejoras de rendimiento académico o la retención de estudiantes?

En el poco tiempo que viene funcionando este observatorio hemos aprendido mucho. En lo positivo, rescato el “darle el vamos”, el lanzar este proyecto; ha sido complicado, pero ahí vamos. Luego, hemos generado un diálogo muy interesante en la comunidad universitaria, los académicos están debatiendo ahora sobre “qué hablamos cuando hablamos de innovación”. La comunidad universitaria está repensándose bajo un marco mínimo común lo suficientemente flexible en el que prima el diálogo. Es gratificante, la misma comunidad ha reconocido el Observatorio y, además, los mismos profesores han visto reconocido su trabajo. En lo negativo, las horas dedicadas al Observatorio aún son pocas, aún tenemos ciertas restricciones, pero la motivación personal está siempre presente.

 

4. Finalmente, comentabas en tu presentación que parte de los objetivos del Observatorio era crear líderes en investigación sobre innovación educativa. En el marco de este objetivo, han abierto espacios para concursos de innovación e investigación educativa ¿qué experiencias rescatas?

En la línea de investigación, tuvimos un proyecto sobre un diagnóstico de la situación de la universidad, una mirada micro, pero que nos ayudó a saber cómo estábamos como institución. Luego, también hemos apoyado proyectos sobre cómo aplicar nuevas metodologías, particularmente la simulación en asignaturas en fisiología, por ejemplo. Otra investigación, también relacionada con la medicina, fue el uso del ecógrafo en la enseñanza de la anatomía. De alguna manera, son innovaciones en el sentido amplio, no solo la enfocamos en una mejora tecnológica, sino en una nueva forma de hacer las cosas, hay que repensar nuestras prácticas docentes y ver qué podemos mejorar y qué debemos dejar en el camino.

 

Foto: Bio Bio

 


Aviso: Los contenidos de este boletín sintetizan la información y los debates tomados de los medios de comunicación y las investigaciones que se citan al pie. Su contenido no refleja necesariamente la opinión del Vicerrectorado Académico de la PUCP.


 

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1 comentarios

Isabel Rivera| 13 agosto, 2019,a las 1:27 am

Lo positivo del observatorio es propiciar la investigación desde las propuestas de innovación que se presenta en el sentido de mejorar la práctica educativa porque es necesario repensar por una nueva educación, es posible…