Jueves 08 de noviembre del 2018

Formación del docente universitario ¿desde las bases?

Reflexiones en torno a la necesidad de implementar cursos de formación docente entre jefes de práctica.

La mejora docente, hoy en día, se entiende como un proceso continuo en el que el cuerpo catedrático de las universidades debe de formarse constantemente en nuevas técnicas pedagógicas con el objetivo de ofrecer una educación de calidad y excelencia. Así, esta mejora continua no solo se contempla para un grupo de profesores, sino para toda la comunidad de docentes. Sin embargo, muchas veces, el aprendizaje continuo de cómo ejercer la docencia llega tardíamente, puesto que se implementa solo una vez el docente comienza a trabajar como tal. A esto, cabe preguntarse ¿estamos preparando a la futura academia en materia pedagógica? ¿Cuándo deben de aprender los docentes a enseñar – considerando que enseñar es una competencia y que, como tal, no se nace dominándola? A continuación, reflexiones en torno a una propuesta: implementar cursos de formación docente desde los primeros peldaños de la carrera, los jefes de práctica.

 

El caso anglosajón

En EE.UU. y Reino Unido, las experiencias de formación docente con jefes de práctica tienen una larga tradición bibliográfica. De esta, siguiendo este artículo de Park (2004), el entrenamiento de jefes de práctica debería estar basado en la premisa de que enseñar es una competencia que puede ser aprendida y continuamente mejorada. Además, debería incluir reflexiones tanto generales a la labor docente, como al área de especialidad o carrera; incluir estrategias de aprendizaje activo y constructivista en las que prime la interacción; e inducir al jefe de práctica en el perfil docente de su universidad y prepararlo en los lineamientos laborales y éticos correspondientes.

Este otro artículo, de Rona Sharpe (2006), propone que la formación de los jefes de práctica debe tener en cuenta tres aspectos: en primer lugar, debe ser promovida y apoyada por los departamentos, hecho que genera mayor sentimiento de pertenencia e involucramiento con la institución -además, se debe de contar con la participación de jefes de práctica con más experiencia de dictado; en segundo lugar, el entrenamiento pedagógico y los resultados son mejores cuando se trabaja en grupos, puesto que permite compartir tanto experiencias positivas, como problemas de dictado; en tercer lugar, se debe de promover la reflexión en torno a la enseñanza y alinear esta con la misión y visión de la universidad. Sin embargo, teniendo en cuenta el caso de EE.UU., hay más problemas por resolver que la sola formación pedagógica de los jefes de práctica (Graduate Teaching Assitants). Por ejemplo, más de una universidad no los considera trabajadores o docentes, hecho que, por ejemplo, devino en huelga en Columbia University a inicios de este año.

En el caso peruano, la investigación sobre modelos de entrenamiento para jefes de práctica y su implementación entre las universidades todavía no es un tema en la agenda universitaria. Asimismo, las pocas investigaciones sobre el tema han hecho hincapié en problemas como insatisfacción laboral, desigualdad de género en el acceso a la carrera docente y problemas salariales como laborales (ver este documento y esta nota).

Finalmente, uno de los problemas de los que adolece la universidad peruana es la poca preocupación por la enseñanza en nombre de la investigación. Todavía persiste la idea de que se trata de un arte que se aprende en la práctica. Ello a pesar de reconocer que han cambiado los estilos de aprendizaje, y hay que incorporar nuevas prácticas teniendo en cuenta los cambios tecnológicos, lo que la neurociencia nos muestra sobre cómo se aprende, y la cercanía generacional de los jefes de práctica para construir nuevos modelos de aprendizaje desde su base.

 

Fuentes:

 

Documentos:

 


Aviso: Los contenidos de este boletín sintetizan la información y los debates tomados de los medios de comunicación y las investigaciones que se citan al pie. Su contenido no refleja necesariamente la opinión del Vicerrectorado Académico de la PUCP.


 

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