Miércoles 31 de octubre del 2018

Emprendiendo el vuelo: desafíos de los estudiantes de primera generación

Estudio señala las dificultades de los estudiantes de primera generación.

Un estudio llevado a cabo por el Center for First-Generation Student Success por encargo y con el apoyo del National Association of Student Personnel Administrators (NASPA) muestra el escenario de los estudiantes de primera generación (los cuales representan la tercera parte de todos los universitarios) dentro de las instituciones de educación superior que ofrecen carreras de cuatro años, y cuáles son los retos que esta población estudiantil representa dentro de las políticas a implementarse en las universidades a fin de que puedan adaptarse, desarrollarse y lograr concluir sus estudios dentro del tiempo razonable (menos de la tercera parte concluye sus estudios dentro de los 4 años).

Compuesto por una etapa cualitativa y otra cuantitativa, la investigación realiza, en primer lugar entrevistas a algunas figuras relevantes: autoridades, cuerpo docente y administrativo, y alumnado en general, incluyendo a los universitarios de primera generación; y en segundo término, se aplican encuestas a nivel nacional, principalmente a los encargados de decidir los programas y actividades a desarrollarse dentro de las universidades para que los estudiantes de primera generación puedan desarrollar todo su potencial intelectual.

Entre los hallazgos, tanto PR Newswire como Diverse reportan la ausencia de una definición clara y precisa acerca de quiénes son los que deben ser catalogados como de primera generación y cómo este concepto permitiría desarrollar proyectos inclusivos y de acompañamiento a estos estudiantes. Es más, incluso dentro de una misma institución podrían existir definiciones distintas, así como dentro de cada iniciativa que las diversas oficinas de apoyo al estudiante (ver nota previa).

El informe, en este sentido, destaca la trascendencia de una definición objetiva y generalizada de los elementos que caracterizan a los estudiantes de primera generación, a fin de que se consoliden programas de apoyo en su inserción educativa, e incluso exista integración informática en todo el sistema educativo que permita que se puedan identificar alumnos potenciales en los niveles educativos previos y se organice un proceso más efectivo e igualitario respecto de los que hay para otro tipo de estudiantes (ver nota previa). Una mejor organización no solo tendría que incluir una mejor planificación previa al inicio de las actividades académicas en las instituciones de educación superior por parte de los funcionarios universitarios y actores políticos en el Gobierno, sino también la participación activa de alumnos (de primera generación o no), familiares, docentes, diferentes actores de la sociedad y también del sector empresarial, lo que permitiría que exista una retroalimentación en la evaluación y seguimiento de las actividades implementadas y que, además, se permita contextualizar de manera realista las adversidades y desafíos que los estudiantes de primera generación tienen que afrontar.

 

¿Y cómo se debe apoyar a estos estudiantes?

Según información presentada en el mismo estudio, los propios estudiantes de primera generación consideran que el sistema de tutoría se adapta mejor a sus necesidades de acompañamiento durante las actividades académicas y sociales. Para tales fines, el rol de estudiantes en etapas más avanzadas es fundamental, es más, estudiantes de primera generación cerca o ya graduados serían los más adecuados para crear un vínculo entre los alumnos que recién inician su carrera universitaria y el resto de agentes con los que deben interactuar tanto dentro como fuera del campus. Así, es importante también dentro de este sistema la intervención de profesores y otros agentes académicos que podrían influir en su rendimiento académico. Al respecto, es preciso que el enfoque se dé a nivel de finalización de los estudios y un rastreo de las actividades posteriores y no solamente se busque un acceso masivo de los estudiantes de primera generación.

En el caso de Perú, una investigación sobre las características de los ingresantes y sus efectos en su rendimiento llevada a cabo por la Dirección de Asuntos Académicos en el 2010 da cuenta del escaso tratamiento sobre el tema en el Perú como muestra de que las políticas educativas se han enfocado en otros aspectos que consideran de mayor relevancia. Según se señala en el informe, la cantidad de los estudiantes de primera generación en la PUCP no era muy grande (30% si se toma una definición muy amplia del concepto y 6% en una versión ajustada) y esta condición no representa un efecto significativo sobre su rendimiento académico; sin embargo, este dato no necesariamente debería corresponder a la realidad a nivel del resto de instituciones educativas privadas o públicas, por lo cual, sería necesario que haya una exploración sobre el tema en otros ámbitos para poder determinar la cantidad de alumnos de primera generación, los desafíos que afrontan y las herramientas de política que se deberían implementar para que tengan un mejor desarrollo en su vida académica.

 

Fuentes:

 

Antecedentes:

 

Documentos:

 


Aviso: Los contenidos de este boletín sintetizan la información y los debates tomados de los medios de comunicación y las investigaciones que se citan al pie. Su contenido no refleja necesariamente la opinión del Vicerrectorado Académico de la PUCP.


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