Jueves 17 de mayo del 2018

Deudas estudiantiles en EE.UU. – Boom demográfico en África

Por sus 500 ediciones, University World News comenta los grandes cambios y desafíos de la educación superior en los últimos diez años.

En la entrega anterior, reseñamos dos de las tendencias o desafíos saltantes de los últimos 10 años que el semanario University World News (UWN) recogió en su edición 500. A continuación, presentamos otras dos.

 

Estados Unidos: vidas aplazadas (por la deuda)

La tendencia mayor de los últimos 10 años ha sido el incremento de las tarifas y otros costos asociados a la educación superior. Por otro lado, el impacto mayor de la Gran Recesión del 2008 se dejó ver en 2012 cuando la deuda total por préstamos estudiantiles superó el billón de dólares (US$1 trillion). Los actuales estudiantes de college pueden ser la primera generación de estudiantes que no alcanzará mejores condiciones que sus padres.

Aunque la inversión en educación sigue siendo una de las mejores para el futuro personal, la encuesta Life Delayed (2015) de la American Student Assistance (ASA) indica que las deudas están teniendo consecuencias importantes en la vida de los deudores quienes ahora postergan las decisiones de comprar casa, casarse, tener hijos, ahorrar para la jubilación y optar por la carrera preferida o iniciar un negocio. Todas estas decisiones tienen consecuencias sobre el conjunto de la sociedad. Los préstamos estudiantiles serían las “nuevas hipotecas” de la actual generación, y los más perjudicados son los jóvenes con préstamos estudiantiles que desertaron antes de obtener el grado. Respecto de la magnitud de las deudas (ver nota previa), la mayoría (69%) serían menores a 30 mil dólares.

La ASA concluye su informe proponiendo que la futura política de ayuda financiera limita las consecuencias negativas de las deudas académicas; entre estas, i) controlar el incremento de tarifas; ii) expandir las becas; iii) mantener tasas de interés bajas para los créditos académicos; iv) expandir mecanismos flexibles de repago para los créditos privados; y v) preparar a los estudiantes para funcionar como acreedores inteligentes mejorando su información. Apela también a la “responsabilidad colectiva” de la nación de apoyar el sistema federal de crédito en tanto este apoyo respalda los esfuerzos privados para alcanzar el bien común (ver artículo).

La recesión, sin embargo, actúa en distintos frentes. Se ha reducido la oferta de Humanidades. Varias universidades están invirtiendo en infraestructura de lujo para atraer a estudiantes que paguen la cuota completa. La elitización parece ser la ruta de las universidades para mantenerse a flote, siendo las universidades públicas las más vulnerables dados los recortes presupuestales. En el 2014, la Universidad de Virginia informó que su programa de subvención a estudiantes de bajos ingresos se había tornado muy costoso: “una víctima de su propio éxito”, según el consejero de admisiones.

 

“África en ascenso”: demografía, acceso y calidad educativa

Después del acelerado crecimiento económico que atravesó el continente alrededor del 2000, la narrativa de una “África en ascenso” ha cobrado fuerza en el mundo. Según un reporte de Naciones Unidas, se espera en el continente africano un crecimiento poblacional de 1.3 mil millones (1.3 billion) de personas para el 2050, mientras que a nivel global el crecimiento proyectado es de 2.2 mil millones (2.2 billion). Así, el principal desafío para los sistemas de educación superior africanos en los próximos años será atender a la joven población en aumento.

En este sentido, el informe anual Foresight Africa 2013 de la Africa Growth Initiative subrayaba la importancia de atender el déficit de educación en dos dimensiones fundamentales: acceso y calidad educativa. Sin una respuesta eficiente a estos problemas, el crecimiento demográfico amenaza con desestabilizar el mercado laboral lo que agudizará el desempleo juvenil y la desigualdad económica. Con solo un 6% de la población que accede al nivel universitario, África carece de los recursos (humanos, físicos y financieros) necesarios para atender la creciente demanda de educación terciaria. Según un análisis de Quartz Africa, sitio de contenidos fundado por Bloomberg, The Economist, The New York Times y The Wall Street Journal,  la cantidad de universidades en el continente es absolutamente insuficiente para el ritmo de crecimiento demográfico: los diez países más poblados del continente concentran poco más de 740 universidades, que tendrían que atender a 660 millones de personas. EE.UU. cuenta con 5,300 universidades que atienden alrededor de 323 millones de personas.

A pesar del impresionante aumento de universidades (Etiopía, por ejemplo, pasó de tener dos universidades en el 2000 a las 134 instituciones de educación superior, entre públicas y privadas, que tiene actualmente), es improbable que la demanda por educación superior, impulsada por el crecimiento demográfico, sea satisfecha únicamente por los medios tradicionales-presenciales, e iniciativas de educación a distancia se entrevén como alternativas asequibles y razonables. Entre estas alternativas, está la African Virtual University, una iniciativa pan-africana que congrega a 19 países participantes.

 

Fuentes:

 

Antecedentes:

 

Documentos:

 

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