Jueves 28 de junio del 2018

Críticas y cuestionamientos a la evaluación de universidades británicas

Ajustes en programa de evaluación de enseñanza británica habrían favorecido instituciones de élite según nueva ronda de resultados.

El Teaching Excellence Framework (TEF), o en castellano, el Marco de Excelencia Docente, es una apuesta del Reino Unido (Inglaterra, Escocia y Gales) para fomentar la mejora de calidad de enseñanza en sus universidades. Además de ser una referencia oficial, tiene como utilidad servir de herramienta informativa para los postulantes a estudios superiores.

El TEF es un programa del gobierno que consiste en la evaluación de instituciones de educación superior, que una vez superada, otorga una distinción (oro, plata o bronce) según el nivel demostrado en ciertos indicadores. La evaluación, que está a cargo de un panel independiente de expertos, considera tres criterios: calidad de la enseñanza, entorno académico y rendimiento académico / laboral, con mayor énfasis en estudiantes de procedencia desventajosa. En publicaciones anteriores, se ha revisado con mayor detalle los indicadores y una crítica al uso de cifras para evaluar la calidad de enseñanza (ver 1 y 2).

Desde que empezó a funcionar en el 2017, 296 instituciones han conseguido una distinción del TEF (oro 27%, plata 50% y bronce 23%). Después de hacer algunos cambios en la metodología de la evaluación, que se centraron en una reducción notable del peso de la Encuesta Nacional de Estudiantes y la introducción de un indicador suplementario sobre las ganancias de los egresados, este año se anunció una segunda ronda de resultados. Estos ajustes habrían permitido que varias universidades del Russell Group (instituciones líderes en investigación, equivalente a la Ivy League estadounidense) mejoren sus distinciones, después que en la primera ronda no tuvieron los resultados esperados.

Los cambios en la metodología han provocado algunas críticas como un posible favoritismo hacia el Russell Group. Esta situación fue minimizada por el director del programa, Chris Husbands, quien señaló que todas las instituciones fueron notificadas al mismo tiempo y “un cambio en la calificación refleja el juicio del panel sobre el desempeño de la institución tal como se ha presentado este año”. Precisamente, la mejora en el tiempo es uno de los fundamentos del TEF. Husbands recordó también que, además de los indicadores, cada institución debe entregar un informe de 15 páginas, en donde articulan el rendimiento presente, las cifras y la planificación. El panel evaluador tiene cada vez más experiencia vinculando este documento (que depende enteramente de la institución) con las cifras y el rendimiento, por lo que tendrá mucha trascendencia en la evolución de las evaluaciones año tras año.

Justamente, la periodicidad del TEF también ha generado algunas observaciones con respecto a la utilidad que podría tener para los estudiantes. Supuestamente, el TEF debería servir para orientar a los postulantes en dónde y qué estudiar, pero su confiabilidad puede ponerse en duda si dos tercios de las instituciones que han vuelto a ser evaluadas han recibido una distinción diferente tan solo un año después.

Un comentario de Paul Ashwin en una columna del THE cita la diferencia que hace el planteamiento TEF entre un nivel y otro. El paso de plata a oro implica pasar de “brindar enseñanza y resultados de alta calidad” a “impartir de manera consistente enseñanza y resultados sobresalientes”. Por lo tanto, para Ashwin, resulta casi milagroso que seis instituciones hayan dado ese paso, considerando más aún que los resultados anteriores estuvieron en junio del 2017 y las nuevas solicitudes ya estaban remitidas en enero de este año, por esta razón lanza la pregunta: ¿se pueden hacer mejoras de esa profundidad en tan solo unos meses?

Ashwin explora tres alternativas que preocupan y que se deberían tomar en cuenta a futuro en el análisis de los resultados del TEF: i) las instituciones van conociendo cada vez más cómo jugar “el juego que propone el TEF” y en el informe incluyen lo que el TEF quiere escuchar antes que planificar sobre problemáticas reales; y, como indicó el mismo director del TEF, ese informe irá ganando valor en el panel evaluador; ii) la ponderación de los indicadores es diferente comparado con el año pasado, por lo que el producto que ponen al alcance de los estudiantes también va cambiando y los resultados del TEF año tras año no serían comparables; y iii) que las instituciones están esperando que sus indicadores tengan buenos niveles para solicitar la evaluación, convirtiendo la clasificación en un concurso de la mejor instantánea, considerando, además, que se tiene entre planes pasar de 3 a 6 años la duración de la distinción.

 

Fuentes:

 

Antecedentes:

 

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