Jueves 25 de octubre del 2018

¿Cómo avanza la investigación en las universidades?

Breve estudio y reflexión sobre avances en investigación.

Uno de los objetivos de la Ley Universitaria, y tal vez el principal, es asegurarse que aquello que llamamos universidad se dedique a la investigación, tanto o más que a la formación. Tal tarea, en una realidad universitaria que ha estado alejada de la investigación, es una empresa larga y desde cierto punto de vista absurda, pero la Ley es la Ley. En el 2016, Cuenca publica un documento sobre la situación de la universidad en el que se toman datos de Scimago sobre publicaciones científicas entre 2009 y 2013 (Cuenca, Reátegui, Promesa, & Reátegui, 2016). En este, se muestra que el mayor aporte a la investigación corresponde a las universidades públicas y asociativas, las con fines de lucro apenas tienen un 8% de total, aún más las investigaciones se concentran en siete instituciones (3 públicas y 4 privadas) que tienen 100 o más trabajos científicos.

¿Qué ha pasado desde entonces? Para responder esta pregunta, hemos contrastado la información mencionada con la que presenta también Scimago sobre las publicaciones entre el 2012 y 2016 (De Moya Anegón, Herrán Páez, Bustos González, Corera Álvarez, & Tibaná Herrera, 2018), y encontramos lo siguiente:

  • El número de investigaciones está aumentando rápidamente. El promedio anual aumenta un 68%.
  • Aunque las societarias siguen a la cola, el número de sus publicaciones aumenta 4.5 veces y aporta con el 12% del total, mientras que las asociativas lo hacen en 1.65, y las públicas en 1.4 veces.
  • Si tomamos a las que tienen más de 100 publicaciones la comparación es también positiva. Ya no son siete universidades las que aparecen, sino 12, y, entre estas, 2 con fines de lucro (click en la imagen debajo).

Si analizamos otros indicadores, además del de cantidad, podemos intuir que por lo menos cinco universidades ingresarán en el grupo de las que tengan más de 100 publicaciones: ESAN, Ricardo Palma, la Universidad Nacional de la Amazonía Peruana, la Universidad Católica de San Pablo y la UTEC. Las dos últimas tienen, además, citaciones por encima del promedio mundial, y la UTEC destaca como institución con capacidad para liderar investigación de alta calidad (click en el gráfico).

En general, como vemos, son buenas noticias, estamos dando pasos en la dirección correcta, pero veamos dónde reposa la calidad y esfuerzo de investigación. La UPCH tiene más de la mitad de sus publicaciones en revistas del cuartil superior de relevancia, mientras que, en el caso de la UPSMP, solo el 20% están en este tipo de revistas. LA UPCH y la UNALM tienen una la mejor relación entre investigadores nacionales y participación de investigadores de otras instituciones o países. La UCS publica mayormente trabajos liderados por otras instituciones nacionales o internacionales, lo mismo que la UNSAAC. En la UPC y la USMP, el peso de los trabajos está en autores de la institución y la colaboración internacional es menor.

 

Algunas ideas finales

Hay también un gran número de universidades con muy pocas publicaciones científicas reportadas a Scopus. Esto no significa que no publiquen, sino que sus artículos, libros, comunicaciones, etc., no reúnen todos los requisitos que esta empresa demanda o están en revistas de la competencia, o, en todo caso, en otros repositorios abiertos. Ocurre también que las investigaciones que suelen privilegiarse en las empresas que construyen los rankings son las relacionadas con Ciencias de la Salud, Ciencias e Ingeniería, y Ciencias Naturales.

Asimismo, solo 42 de nuestras universidades tienen posgrado, lo que quiere decir que 101 no cuentan con capacidades, equipo o recursos para investigar, de modo que cuando lo hacen es producto de eventuales iniciativas de profesores. Esto último porque su objetivo no es la investigación, sino la formación de profesionales o involucrarse con el desarrollo de su región.

Es probable que el corsé de la Ley Universitaria obligue a todas a realizar investigaciones, pero sin duda unas serán universidades de investigación, o se acercarán a ello, mientras otras serán universidades con investigación y, además, queda por averiguar cómo estos cambios afectarán la formación de profesionales no académicos ni investigadores.

 

Fuentes:

  • Cuenca, R., Reátegui, L., Promesa, L. A. I., & Reátegui, L. (2016). La (incumplida) promesa universitaria en el perú (Educación No. 11). Lima-Perú: IEP. Retrieved from http://repositorio.iep.org.pe/handle/IEP/9
  • De Moya Anegón, F., Herrán Páez, E., Bustos González, A., Corera Álvarez, E., & Tibaná Herrera, G. (2018). Ranking Iberoamericano de Instituciones de Educación Superior. SIR Iber 2018. Barcelona, España: Ediciones Profesionales de la Información SL. https://doi.org/https://doi.org/10.3145/sir-iber-2018

 


Aviso: Los contenidos de este boletín sintetizan la información y los debates tomados de los medios de comunicación y las investigaciones que se citan al pie. Su contenido no refleja necesariamente la opinión del Vicerrectorado Académico de la PUCP.


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4 comentarios

Aurelia Pasapera| 28 octubre, 2018,a las 12:51 am

No existe una relación o vínculo articulador entre las demandas de investigación para el desarrollo y los insumos necesarios para planificar el desarrollo del país. Y las universidades tampoco se esfuerzan por alcanzar su verdadero nivel investigador para colaborar con los proyectos del país.

Isaac| 1 noviembre, 2018,a las 2:54 am

Seguimos viviendo realidades distintas. La universidad no está articulada al desarrollo y las necesidades de sus localidades. Los impactos de los estudiantes de últimos años debería ser la participación directa en opiniones y sugerencias sobre temas de desarrollo en cada lugar.

Carlos Rosales Loredo| 1 noviembre, 2018,a las 10:07 pm

Un análisis valioso y muy referencial. El asunto es que el análisis se centra en las investigaciones académicas y el país está demandando investigaciones que solucionen los problemas de desarrollo en el corto o mediano plazo y eso se logra promoviendo en las universidades investigación aplicada en especial la dirigida a la innovación tecnológica.

José Ramírez Maldonado| 3 noviembre, 2018,a las 6:53 pm

Me parece muy pertinente el comentario ,sin embargo como VRI de la UNASAM me preocupa el hecho de no figurar entre las Universidades que mencionan, estamos trabajando para estarlo en el más corto plazo.Saludos