Jueves 14 de junio del 2018

Automatización "inteligente" tomará desprevenido al mundo

Indicadores y especialistas señalan que ningún país en el mundo se encuentra bien preparado para afrontar la “nueva ola” de automatización. Ahora inteligente.

La automatización, en los sistemas de producción a gran escala, tiene décadas conviviendo con nosotros. Sin embargo, en los últimos años, los avances en robótica y en inteligencia artificial han generado una renovada discusión sobre la influencia que tiene en el desarrollo de la educación y en el ámbito laboral de los países. En publicaciones anteriores, hemos explorado cómo podría verse alterado el panorama del mercado laboral y los desafíos que van a encarar tanto los trabajadores como los gobiernos (ver 1, 2 y 3).

Enfocado en la misma preocupación se ha difundido un estudio de la Unidad de Inteligencia de “The Economist”, “The Automation Readiness Index (ARI): Who Is Ready for the Coming Wave of Innovation?, que a través de un análisis de indicadores a nivel país (ámbitos político, educativo y laboral), en combinación con un estudio cualitativo que incluye entrevista a especialistas, propone un ranking de países clasificados según su nivel de preparación ante esta nueva “era de la automatización” y una reflexión sobre el estatus actual. El saldo no es positivo. Según la investigación, ningún país “ha tomado el toro por las astas”; ninguno cuenta con una política integral que abarque planificación y estrategias en el campo de la innovación, la educación y el mercado laboral.

Esto no solo implica que las naciones deban convocar a un grupo multidisciplinario de especialistas y ponerse a trabajar, sino también dirigir su atención a otras cuestiones para tener metas realistas; a un país con menos ingresos le será más difícil adaptarse, pero también es cierto que su industria es menos dependiente de las últimas tecnologías. También, será necesario darle todo el impulso -y protagonismo- necesario a la dimensión educativa, ya que los estudios en ciencias, ingenierías, matemáticas y habilidades blandas van a marcar la diferencia en esta nueva ola de automatización inteligente. De la misma vital importancia será fomentar los programas de aprendizaje permanente (lifelong learning) y una reformulación de la formación vocacional, que aún en los países en que puede estar funcionando de manera adecuada, especialistas refieren que la gran mayoría están encasillados en ocupaciones básicas.

El “Automation Readiness Index” ha sido elaborado por la Unidad de Inteligencia de The Economist a partir de 52 indicadores (cualitativos y cuantitativos) agrupados en tres categorías (ver cuadro debajo): i) “entorno de innovación”, que observa el peso de las políticas y estrategias para promover la investigación e iniciativas para sacar provecho a la automatización inteligente; ii) “políticas educativas”, que abordan el estatus de la formación en las habilidades que se requerirán; y iii) “políticas de mercado laboral”, que, ante la pérdida de empleos por la automatización, pueden promover la movilidad de los trabajadores, así como el acceso a programas de capacitación adecuada.

La selección de países se simplificó recurriendo al G20 y cinco países adicionales de África y Asia. Corea del Sur, Singapur, Japón, Alemania y Canadá son los países más preparados para la automatización inteligente. Estonia, Francia, Reino Unido, Estados Unidos y Australia completan el Top 10 (ver debajo clasificación completa). Sin embargo, ni uno de los 25 está preparado de manera óptima. Los primeros lugares destacan por tener iniciativas aisladas, sobre todo en el campo educativo – tecnológico y en la inversión en investigación y ciencia, mas no por una planificación articulada. Según especialistas, estas carencias no se presentan necesariamente por falta de interés en los gobiernos, sino por las incógnitas que se tienen de cómo estas tecnologías afectarán el mercado laboral.

El informe concluye que si los países quieren una estrategia a largo plazo, deben tener a la educación como pilar principal. Según los especialistas entrevistados, se habla y reflexiona mucho sobre esta tecnología, pero existen muy pocas acciones y se está perdiendo tiempo con reformas a la educación que van a necesitar demasiado tiempo para implementar y obtener resultados. Respecto a la educación no solo se refieren a reformar el currículo en los diferentes niveles educativos, sino a que la formación y capacidad de los profesores será factor clave. Los países que lideran el ranking ya tienen al menos iniciativas para adaptar la formación docente. Corea del Sur destaca por enfatizar la integración de habilidades blandas en todos sus niveles educativos.

Los países top coincidentemente también se diferencian por ser los únicos que tienen políticas incipientes o en etapa de planificación cuando se habla de aprendizaje permanente. Singapur tiene el programa “SkillsFuture” que otorga la posibilidad a cada ciudadano mayor de 25 de recibir un crédito para recibir capacitación en cerca de 500 centros educativos en convenio con el gobierno. Y la educación vocacional, el otro elemento esencial de la educación de cara a la automatización, aún en los países mejor posicionados, está muy lejos de dar la talla. ¿Qué hacer? La transición dependerá de un trabajo coordinado y constante entre los gobiernos, el sector educativo, la industria y los especialistas.

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