Jueves 13 de junio del 2019

Academias preuniversitarias. De la gran transformación a la hoja de ruta

Entre las pre’s y los colegios privados, todavía queda espacio para la supervivencia.

Las academias preuniversitarias han ido insertándose dentro del ámbito de las instituciones de Educación Básica Regular con mayor intensidad en los últimos años en tanto crece la oferta de vacantes y locales de los centros pre de las propias universidades. Sin embargo, el expandir sus horizontes en esa dirección puede tener más oscuros que claros.

Si bien la demanda por los servicios educativos en los niveles de educación inicial, primaria y secundaria se ha incrementado en los últimos años, el sector educativo privado tiene algunas características que no necesariamente son similares con las de su par estatal. Así, Educación al futuro el año pasado señalaba que, por ejemplo, en cuanto al número de estudiantes, la mayoría de colegios privados acogía como máximo doscientos, siendo los consorcios educativos los que atendían a una mayor población estudiantil (encabezan la lista Trilce, Innova School, Saco Oliveros y Pamer con alumnado mayor a los 7 mil en total), mientras que en el caso de los colegios públicos esa cifra casi se duplicaba. En cuanto al tamaño de las aulas, sostenía que, por el lado de los colegios privados, el bloque más numeroso no superaba los 10 alumnos para el nivel primario (39%), mientras que, para el nivel secundario, la porción más grande se encontraba en el rango de 21 a 30 alumnos (35%); por otro lado, en los colegios públicos, en primaria el mayor porcentaje acogía entre 21 a 30 alumnos (69%), situación que se mantenía para secundaria, pero donde era llamativo el importante crecimiento de la porción de colegios con un tamaño de entre 31 a más alumnos (35%).

A esto, cabe la pregunta ¿es más rentable el negocio de los colegios por encima del de las academias preuniversitarias? La respuesta pudo haber sido afirmativa hace un tiempo, pero al día de hoy quizás exista mayor capacidad de acondicionar la oferta educativa (y lograr generar rentabilidad a través de ello) en el ámbito de los centros de preparación preuniversitario. Más de la mitad de colegios particulares tiene una pensión que no pasa los S/ 300 soles (58%) y tan solo una pequeña porción (4%) tienen cuotas de más de S/ 1 mil soles, pero no por ello dejan de existir problemas como la alta morosidad en el pago de pensiones, que al unirse con otros más lejos del control de la institución (la burocracia de las Ugel y la escasez de docentes en algunas áreas en particular) esbozan un escenario muchas veces asfixiante.

Respecto del incremento en las tasas de morosidad, estas vienen de la mano con algunas reglamentaciones estatales que obligan a prestar el servicio educativo a los alumnos cuyos padres no han cumplido con el pago de la pensión respectiva, llegando incluso a afectar los niveles de deuda incobrable. La escasez de docentes en algunas áreas y la capacitación de los ya contratados suelen también representar un problema que requiere una inversión considerable, tanto como la necesaria para equiparar la oferta salarial de los docentes en los colegios públicos e incluso de universidades.

Se evidencia, entonces, costos cada vez mayores, falta de liquidez y opciones de financiamiento limitadas, lo que deja así reducidas sus alternativas a elegir entre el alza de las pensiones o la búsqueda de mecanismos para hacer frente a la morosidad, a pesar de que aplicar cualquiera de las dos opciones podría resultar un arma de doble filo, dependiendo del tamaño de las unidades educativas, puesto que su público objetivo podría elegir opciones más económicas en el sector privado o migrar a una institución pública. En el caso de instituciones grandes, como por ejemplo Innova School, obtener financiamiento no resulta un problema, dado que pueden apelar a formas de financiamiento de largo plazo, útiles para cubrir sus deudas de corto plazo y les permiten sustentar sus nuevos proyectos de infraestructura.

Ese complejo escenario es al que se enfrentan los colegios híbridos que también brindan servicios de formación preuniversitaria y que, además, representa una razón más para mantener ambos frentes de negocio. Para Pamer, por ejemplo, esta condición le ha servido para sobrepasar los 12 mil alumnos entre sus colegios y academias, y se encuentran convencidos de que el formato híbrido aún pueden ser exprimido. El negocio se basa en ciclos cortos y con alta demanda, y con un precio menos regulado (alrededor de S/800 por un ciclo de preparación de 3 meses), lo cual les permite ajustar mejor sus procesos de cobranza para hacer frente a la morosidad. Su competencia, los centros pre de las mismas universidades, en cambio, tienen pensiones mucho más altas que fluctúan entre los 2 y 3 mil soles por ciclo (S/ 2,180 UNMSM y S/3,200 UPC, por ejemplo), que duran alrededor de 3 a 4 meses, pero que otorgan el ingreso directo en base al rendimiento académico y las vacantes ofrecidas.

Habría que repensar cuál es el futuro de este tipo de instituciones y el posible rol que podría desarrollar frente a una reforma educativa integral (entre subidas y bajadas – ver notas previas 1, 2 y 3) que busque mejorar la calidad de la educación superior, así como formar en equidad e igualdad a los alumnos de educación básica regular. En este escenario, las academias de preparación preuniversitaria ad hoc (preparación especial para las diferentes modalidades de admisión e incluso para poder preparase para los exámenes de becas o de concursos similares) podrían ir ganando también cabida en el mercado de los alumnos que se trasladen entre universidades no licenciadas y aquellas que sí lograron el licenciamiento.

 

Fuentes:

 

Antecedentes:

 


Aviso: Los contenidos de este boletín sintetizan la información y los debates tomados de los medios de comunicación y las investigaciones que se citan al pie. Su contenido no refleja necesariamente la opinión del Vicerrectorado Académico de la PUCP.


 

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1 comentarios

Pedro Ormeño Carmona| 20 junio, 2019,a las 8:19 am

Felicitaciones muy importante para mi y para mi familia el artículo..