Noticia  |  Jueves, 24 de Agosto del 2017

¿Se puede vivir del amor?

Nuevas obligaciones y viejas tareas de la enseñanza musical. Una reflexión.

A manera de ejemplo: el caso de EE.UU.

Si bien la música ha acompañado a los centros universitarios desde sus cimientos, su inclusión como carrera universitaria en el ámbito internacional data del siglo XX, en el caso específico de EE.UU. no sería, sino hasta los inicios del 1900 en que la música fuese aceptada como una disciplina universitaria (“The Music Teacher’s Bulletin”, publicado en 1914, fue el primer journal en educación musical de los EE.UU.). Luego de más de un siglo y, debido a contar con industrias culturales fuertes, escenas musicales y circuitos de conciertos consolidados, como haber debatido la metodología, currículo, pedagogía y teoría en más de una oportunidad (por ejemplo, en el congreso nacional Tanglewood I y II), para otoño del 2011, el número de profesores que enseñaba música representaba el 2.9% del total en educación superior, el total de gastos alcanzaba los $7,440,903,000 y, un año después, 635 instituciones estaban inscritas en The National Association of Schools of Music.

Muchas formas de estudiar música: academias, institutos y universidades

Si bien replicar el caso de Estados Unidos pareciera hoy una utopía (lo utópico solo significa trabajar con más fuerza), lo cierto es que la música y la enseñanza musical en el Perú recién han empezado a dialogar. Según Fred Rohner, el contexto peruano durante el siglo XX privilegió la finalidad lúdica, de entretenimiento (y performativa) de la música, obviando así el fenómeno musical en toda su complejidad sociocultural y humanística. Frente a esto, cabe considerar que, hoy en día, no existe un solo camino para dedicarse a enseñar o aprender música en el Perú, sino, muchos con y sin reconocimiento educativo: clases particulares; pequeñas academias; centros culturales; institutos públicos y privados; universidades privadas y dos públicas de reciente declaración (ver nota publicada), cuyos costos a nivel nacional oscilan entre los S/.240 a los S/.31.780 según el Minedu y que ofrecen distintos tipos de carreras: Músico, Interpretación Musical, Artista Músico, entre otras.

Considerando solo esta nueva etapa de música universitaria, el cambio de denominación del conservatorio nacional a universidad sugiere abandonar la tradición europea de formación musical basada en una red de conservatorios regionales y uno nacional para dejar la formación musical inicial en manos de los centros de educación básica, u otros proveedores privados o municipales, y concentrar la alta formación musical en las universidades siguiendo el patrón estadounidense. No hemos observado que los nuevos académicos de la música debatan sobre el contenido cultural de sus mallas curriculares, la pedagogía musical, su vinculación con el resto del sistema educativo (con o sin reconocimiento), las características de sus estudios generales y menos a pensar cómo desde la música se puede contribuir a resolver la tan fragmentada idea de nación; en palabras simples, conocer, difundir, ejecutar y respetar música.

No silencien la música: rankings universitarios e impacto social

Finalmente, en esta nueva etapa, la música en el ámbito universitario será juzgada a partir de estándares internacionales pensados desde el ámbito de lo letrado y bajo una narrativa mayoritariamente económica. Por ejemplo, los tres rankings universitarios más importantes a la fecha, THE, Global University Rankings y CSIC, contemplan, entre otras variables, el impacto de las investigaciones y las actividades de los docentes, lo que se traduce directa o indirectamente en el número de publicaciones en journals; en otras palabras, la literalización de la enseñanza musical. El impacto directo de la música no debe medirse solo desde su contribución académica letrada, sino, por la naturaleza de su canal y evento, medirla según sus propios medios de producción, tales como conciertos públicos, discografía, festivales, etc., en tanto plenas contribuciones para la reflexión crítica y desarrollo artístico-humanístico de la sociedad.

Fuentes:

Documentos:

Antecedentes:

acceso | calidad | internacionalización | rankings

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