Noticia  |  Jueves, 31 de Agosto del 2017

Más estudios apuntan a la especialidad como decisiva en niveles de ingresos

El prestigio / selectividad de la institución tendría un impacto menor.

Aunque en la misión de la universidad se ponga énfasis en lograr una formación sostenida por pilares éticos, para asumir una responsabilidad ante la sociedad, no pueden descartarse como criterios de calidad la empleabilidad y los niveles de ingreso de los graduados (ver nota previa 1); sobre todo en universidades privadas cuya matrícula está compuesta cada vez más por miembros de familias que postergan consumo actual esperando retornos futuros. Nuevos estudios, orientados a explorar este campo, confirman que la variable más importante es la especialidad elegida (ver nota previa 2 y 3).

En un reporte del Sistema Universitario de Texas, uno de los más importantes en Estados Unidos con 14 instituciones y más de 200 mil estudiantes, y con el apoyo del Centro para la Educación y Fuerza Laboral de la Universidad de Georgetown, se analizaron los resultados económicos de las elecciones de los postulantes universitarios; concluyeron que la carrera elegida es más determinante que la selección de la institución como predictor de ingresos futuros. ¡Sorpresa! La selectividad de las instituciones -que se asocia al prestigio- impacta en mucha menor medida.

La investigación analizó una muestra de 50 mil estudiantes del Sistema Universitario de Texas que recibieron sus Bachilleratos entre el 2008 y el 2011 para lo que se rastreó y asoció, también, información relacionada con su especialidad (major) y sueldos. El reporte expuso una brecha de casi 40.000 dólares en el promedio entre los ingresos de graduados de las carreras más rentables, como arquitectura e ingenierías, y los graduados con especialidades en biología y ciencias de la vida, las menos rentables. En el Sistema Universitario de Texas, las carreras de la rama de salud son importantes: 6 de las 14 instituciones formativas son centros de salud.

La incidencia de la elección de especialidad se vio reforzada, además, por la proyección de una diferencia de hasta 3 millones a lo largo de la vida entre las carreras más rentables y menos rentables; brecha bastante mayor que la encontrada en los promedios entre estudiantes que obtuvieron un título universitario y los que apenas terminaron secundaria.

Incluso, se encontró evidencia que sugeriría un mayor beneficio al graduarse de una institución de ingreso abierto -no selectiva- en una especialidad considerada entre las rentables comparado con elegir una institución top -selectiva, muy prestigiosa- con una carrera considerada entre las menos rentables. Por ejemplo, graduados de instituciones no selectivas en las carreras de arquitectura e ingeniería tenían un promedio de ingreso hasta 60 % más alto que los graduados de universidades selectivas.

Otro reporte de The Economist, en el que se investigó las remuneraciones de los graduados en universidades del Reino Unido, en cierta medida hace eco de lo hallado en la investigación estadounidense, al concluir que la elección de especialidad es también un factor muy influyente en el ingreso. Sin embargo, en el caso británico, el prestigio / selectividad de la institución tuvo una mayor incidencia.

Para exponer sus resultados, el estudio de The Economist propone un ranking que clasifica las instituciones a partir de una comparación de la información obtenida del “longitudinal education outcomes data” – actualización de la serie del Ministerio de Educación británico que mide el nivel de ingreso de los graduados del país por universidad y especialidad (nota 3)- con los resultados de un modelo estadístico -preparado por ellos mismos- que predice los salarios de los estudiantes tomando en consideración variables como la selectividad de la institución, la cantidad de estudiantes por especialidad, la proporción de estudiantes de bajos ingresos, el valor añadido según la ciudad de procedencia y otros más. El ranking posiciona en ubicaciones de vanguardia aquellas instituciones que producen mayor valor añadido, aunque también ofrece filtros para observar qué especialidad y en qué institución se obtiene mayor beneficio.

Los resultados ubican entre las de mayor valor añadido a instituciones prestigiosas como Nottingham y Oxford, pero también a otras muy poco selectivas y poco conocidas como Brunel y Robert Gordon. Esto deja a la carrera elegida como factor más importante al momento de observar el valor añadido. Entre las especialidades que destacan con mayores niveles de ingreso vemos a las asociadas con ciencias como los graduados de medicina, economía, ingeniería y matemática, en las cuales se puede ganar en promedio hasta 50.000 libras al año, comparado con las de menos volumen de ingreso como los graduados en arte creativo, agricultura y comunicaciones, que apenas llegan en promedio a 20.000 libras al año.

Los análisis de valor agregado se harán crecientemente importantes en la política pública dentro de los sistemas universitarios crecientemente masivos. Los sistemas de élite cuentan con una autoselección, que hace pasar como resultados de los procesos formativos capital social y familiar filtrado por los sistemas altamente selectivos. Parece que, en el futuro, las definiciones sobre la misión universitaria requerirán de mayores precisiones.

Fuentes:

Antecedentes:

graduados | mercado laboral | misión universitaria | selectividad

Dejar un comentario