Noticia  |  Jueves, 8 de Septiembre del 2016

La paradoja de la reforma de educación chilena

La propuesta de reforma sigue siendo criticada y no satisface a ninguna de las partes involucradas.

La reforma de la educación chilena sigue vigente y en debate, pues, al parecer, la propuesta presentada por el Gobierno no logra satisfacer a los distintos sectores que forman parte: según los expertos, tiene todavía muchas áreas que necesitan ser mejoradas o replanteadas, y lo que se propone no fue lo suficientemente discutido con todos los actores sociales involucrados.

Como resumen de los principales puntos que aborda la reforma presentada por el Gobierno, los cambios que se proponen son: i) la gratuidad, que para empezar cubrirá al 60% de estudiantes y está sujeta al crecimiento del PBI del país; ii) nuevo sistema de acreditación, que será obligatorio para todas las universidades mediante la creación del Nuevo Consejo de Acreditación; iii) sanción al lucro; iv) nuevo sistema de admisión (sistema común de acceso); y v) aranceles regulados para las universidades adscritas a la gratuidad. En ediciones anteriores se han publicado notas sobre este tema (ver fuentes).

Ignacio Sánchez, rector de la Pontificia Universidad Católica de Chile, sostiene que hay temas que la reforma no toma en cuenta, como mejorar la definición de una educación de futuro, la función pública de las universidades y su justo trato, la regulación del sistema, el estímulo a las universidades regionales y la relevancia de la educación técnico-profesional, entre otros aspectos considerados cruciales y que van a incidir de manera significativa en la calidad.

Según la opinión de Sánchez, “este proyecto es de mala calidad, ya que no presenta una visión de futuro para el desarrollo de la educación superior. Lo que se propone va a nivelar hacia abajo el sistema actual y es un claro retroceso para el país. Así, es imperioso que sea analizado y mejorado de manera significativa en el Parlamento”.

Por otro lado, los rectores de las universidades estatales también consideran que existe una inconsistencia respecto al proyecto presentado, pues aunque este consorcio defendió desde el inicio la necesidad de reformar la educación superior en ese país, ahora no apoyan al Gobierno: sostienen que sus propuestas no fueron consideradas y que lo que se está proponiendo seguirá consolidando la mercantilización de la educación e impedirá la reconstrucción de un sistema público. Así afirmó el presidente del Consorcio de Universidades del Estado de Chile (CUECh), Ennio Vivaldi. Para Ignacio Sánchez, existen tres elementos que las universidades no estatales del Consejo de Rectores (CRUCh) no comparten y que tienen que ver con la escasa definición del rol público, la definición de un fortalecimiento y apoyo a las instituciones, y la fijación de aranceles regulados.

Por otro lado, hay también posiciones en contra de que el Estado intervenga de manera creciente en la educación superior. Consideran que no es razonable que el Mindeduc y sus organismos dependientes tengan atribuciones tales como controlar el crecimiento de la matrícula de las instituciones; realizar el examen del uso de recursos; fijar los precios de los aranceles, derechos de matrículas y cobros por titulación; autorizar o no la apertura de nuevas carreras, programas y sedes; definir y administrar el “sistema único de admisión” a la educación superior; determinar la “pertinencia” de las carreras; o establecer el marco nacional de cualificaciones.

Debates y procesos similares se han dado en Perú, donde la raíz de las reformas son temas como la heterogeneidad en la calidad, la pertinencia y el retorno social de la formación universitaria. Asimismo, se generaron las mismas políticas: la aprobación de una nueva Ley Universitaria, que reforma el funcionamiento de las universidades, y la creación de una superintendencia a cargo del Ministerio de Educación. Ambos proceso han contado con poco respaldo de las distintas partes interesadas –o, en algunos casos, mucho respaldo basado en intereses propios de algunas partes–, y se han generado criticas similares con respecto al financiamiento y autonomía universitaria.

La situación en Chile es actualmente preocupante, se ha creado un cisma que el Gobierno difícilmente podrá superar. Mientras tanto, la propuesta de reforma sigue siendo cuestionada por todos los sectores de la sociedad (Ver Dossier de Prensa de la Universidad de Chile).

Fuentes:

 

acreditación | calidad | educación superior | financiamiento | reforma | universidad privada | universidad pública

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