Noticia  |  Viernes, 3 de Noviembre del 2017

¿Importa en qué tipo de ciudad se ubiquen las universidades de investigación?

El ecosistema de investigación y los espacios de innovación: las universidades de investigación y su impacto en las ciudades.

Los Estados Unidos tienen 36 de las 50 más importantes universidades de investigación del mundo. En un contexto de competencia global y retroceso en el financiamiento a la investigación por parte del gobierno de Trump, se necesitan nuevas estrategias de vinculación con las dinámicas del crecimiento económico y fuentes de apoyo. Una tendencia que está tomando fuerza es vincular la universidad con sus economías regionales y locales.

Un estudio realizado por Brookings Institution concluye que las universidades de investigación ubicadas en grandes ciudades tienen mejor desempeño que sus pares ubicadas en pequeñas urbes o áreas rurales, lo cual impacta, no solo a las universidades, sino también a las ciudades donde se encuentran.

Para el estudio, primero se identificaron las 200 universidades con más de $50 millones de gastos anuales en investigación y desarrollo, de acuerdo con la National Science Foundation. Luego, se escogieron las 100 principales áreas metropolitanas. Combinando ambos criterios, las universidades de investigación se distribuyen de la siguiente manera: 44 en grandes centros urbanos y 156 en área periurbanas o rurales. De las 44, públicas son 25  y privadas 19.

De acuerdo con el informe Hidden in plain sight: The oversized impact of downtown universities, de Scott Andes, la clave para el florecimiento de la investigación y la economía del conocimiento está en la intensidad de las interacciones y sinergias que relacionan a las universidades, empresas, laboratorios, centros de investigación, entre otros; es precisamente en los espacios de mayor densidad económica y diversidad productiva donde estas interacciones son más significativas.

Esto significa que, como se señala en una investigación previa, si el PBI regional es mayor allí donde se encuentra una universidad de investigación, lo será más si esta se encuentra en un centro urbano de gran dinamismo económico. Lo mismo ocurrirá con las patentes inscritas de una universidad, que según otro estudio, por cada una de ellas se crean 15 puestos de trabajo adicionales fuera de la universidad.

Comparando las universidades de investigación en grandes centros urbanos con las otras, se halla que las primeras producen un 80% más de licencias, tienen un 123% más de inventos, reciben 222% más de ingresos de los acuerdos de licencia y crean un 71% más startups. A nivel de presupuesto, estas invierten US$ 22,044 por estudiante en investigación y desarrollo anualmente en comparación con US$ 12,633 que invierten las no céntricas; se especializan más en los campos de STEM y menos en las ciencias sociales y las artes (específicamente, invierten un 36% más en ciencias, un 25% más en informática y matemáticas, y un 10% más en ciencias de la vida).

De esta lista de universidades de investigación en grandes centros urbanos, el primer puesto lo ocupa la Universidad Rockefeller, seguido por el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT), la Universidad de Columbia, la Universidad de Pennsylvania y la Universidad Carnegie Mellon (CMU).

Estos hallazgos sugieren que el intercambio de conocimiento entre universidades, laboratorios de investigación y empresas existe a nivel de vecindario, lo cual tiene implicancias para los actores políticos y el sector privado, a quienes les debe interesar tener cerca a estas universidades y fomentar relaciones con ellas.

Como recomendaciones, Andes señala que las universidades que ya están ubicadas en áreas urbanas deberían aprovechar su ubicación creando políticas, prácticas y espacios físicos que induzcan a una mayor colaboración entre investigadores, estudiantes y empresas. Por otro lado, si las universidades están en las áreas periurbanas o rurales hay que alentar a los actores políticos y privados para establecer alianzas estratégicas y colocar oficinas satélites o pequeños laboratorios en las grandes ciudades.

Andes recomienda también a los alcaldes, organizaciones filantrópicas locales y líderes empresariales, preocuparse por la presencia y la sinergia con las universidades de investigación dentro de sus ciudades, si lo que quieren es impulsar el crecimiento de las economías regionales (al respecto, ver antecedente).

En el caso del Perú, este estudio es interesante para pensar dónde invertir si queremos contar con universidades de investigación, ya que tenemos pocos conglomerados urbanos con la densidad económica suficiente. También, podemos reflexionar sobre los montos a disposición de las universidades de investigación que cómo mínimo requieren en Estados Unidos 170 millones de soles, cifra mayor que todo el presupuesto de CONCYTEC para un año.

Finalmente, para tener un panorama más amplio de lo que se necesita para ser una universidad de investigación, un informe del Center for Measuring University Performance muestra en detalle las estructuras de financiamiento para las 200 mejores universidades de investigación.

Fuentes:

Documentos:

Antecedentes:

desarrollo | innovación | inversión | investigación | STEM | universidad y empresa

Dejar un comentario