Noticia  |  Jueves, 28 de Septiembre del 2017

¿Desmerecer a la víctima o proteger al acusado?

Críticas al nuevo reglamento sobre abuso sexual en los campus universitarios en EE.UU.

El pasado 22 de setiembre, la secretaria de educación estadounidense, Betsy DeVos, anunció la anulación de dos documentos establecidos en el periodo de Obama sobre cómo deberían manejar las universidades las denuncias que recibían sobre abuso sexual dentro del campus; entre ellos la carta “Dear Colleage”.

El anuncio de la secretaria DeVos no causó sorpresa, aunque sí críticas, pues se venía especulando sobre posibles cambios en esta regulación desde inicios de año.

En febrero, el portal The Chronicle of Higher Education (TCoHE) publicó How a 20-Page Letter Changed the Way Higher Education Handles Sexual Assault”. Esta nota resaltaba como “Dear College”, del 2011, había revolucionado la forma en cómo las universidades afrontaban el tema de abuso sexual; el mensaje del gobierno era claro: los estamos vigilando. Las pautas ahí dictaminadas respondían a la ley de equidad de género (Title IX), norma que obliga a los college a no escatimar esfuerzos para prevenir el abuso y castigar a los abusadores.

Según se afirma en el artículo, este documento exigía a las universidades investigar posibles abusos de manera rápida y justa con o sin la denuncia directa de las personas agredidas. “Dear Colleage” transformó la cultura de desmerecer a la víctima y logró que las universidades inviertan millones de dólares en esfuerzos de prevención, de investigación, atención de las víctimas y sanción de los agresores.

El autor concluye señalando que es probable que la nueva administración de Trump genere un panorama de incertidumbre alrededor de este tema.

Lo que comenzó como una premonición tuvo sus primeras señales reales en julio cuando el Departamento de Educación concertó una reunión con estudiantes víctimas de abuso sexual y también con estudiantes acusados de abuso, cuyos casos habían sido archivados. La secretaria DeVos invitó a cerca de una docena de estos estudiantes falsamente acusados de abuso a unas “sesiones de escucha” para darles la oportunidad de opinar acerca del proceso reglamentario que se les abrió. Otro artículo de TCoHE recoge diversas opiniones sobre lo que este acontecimiento significó.

Para Cynthia P. Garret, co-presidenta de una organización sin fines de lucro que apoya a estudiantes acusados de abuso, el objetivo de DeVos es no negar a nadie su derecho civil a ser escuchados y a recibir un juicio justo. Para ella, la justicia requiere cambiar la cultura de los juzgados universitarios que se ha convertido en víctima-céntrica.

Para el director legislativo de FIRE, organización que aboga por juicios justos, las pautas señaladas en “Dear Colleage” no son adecuadas; debería haber una regulación que indique claramente cuál es el procedimiento que las universidades deben seguir.

Argumentando a favor de la regulación propuesta durante la administración de Obama, está Colby Bruno, abogada principal del Victim Rights Law Center, quien señala que “Dear Colleage” permitió que se empiece a creer a las víctimas de abuso sexual, lo que cambió el enfoque que regía en las universidades y convirtió el tema en una preocupación principal. Bruno espera que el enfoque no cambie de nuevo.

La especulación culminó el 07 de este mes. DeVos declaró públicamente que el Departamento de Educación va a empezar el proceso de reemplazo del documento guía “Dear Colleage”. Los resultados obtenidos en las reuniones mencionadas líneas arriba llevaron a la secretaria de Educación a afirmar que “el sistema establecido por la anterior administración ha fallado a muchos estudiantes acusados” y ha causado que “sus derechos a un debido proceso se hayan visto vulnerados”. Mientras no haya otra regulación federal, su Departamento prometió dejar instrucciones interinas claras a las instituciones de educación superior sobre cómo proceder.

Las críticas acompañaron este nuevo anuncio. Una de las más impactantes fue la de la senadora Patty Murray, quien escribió en una carta que no le sorprende esta decisión, ya que la administración actual cuenta “con una secretaria asistente de los derechos civiles que culpa al alcohol de ser causante de los abusos sexuales y con un presidente que tiene un historial referido a este tema”.

La anulación del documento-guía “Dear College” no fue lo único que promulgó la secretaria DeVos el pasado viernes 22, también se presentó el nuevo reglamento interino que será su reemplazo.

Un breve recuento de las principales propuestas del nuevo estatuto puede encontrarse en un artículo del portal Inside Higher Ed publicado el 25 de setiembre. Contrario a la promesa de la secretaria de establecer un régimen general y preciso, el nuevo documento “garantiza a las universidades la capacidad de poner sus propios estándares para comprobar la evidencia en casos de denuncias de abuso, de proponer sanciones resolutivas informales como la “meditación” y de establecer procesos de apelación por sanciones disciplinarias”.

A este punto, es claro que el debate continuará. Hay un acuerdo colectivo a que los juicios deben ser justos; no obstante, la principal preocupación de los críticos es que, en busca de garantizar el derecho de los acusados, se desproteja a las víctimas. Como señalan algunos expertos: se debe buscar reforzar la ley, no debilitarla.

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estudiantes | género | política | vida universitaria

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