Noticia  |  Jueves, 20 de abril del 2017

Desafíos de la universidad a nivel global y local

Sobre hubs y otras tendencias en la educación superior

Con alguna frecuencia (ver antecedentes 1, 2, 3 y 4) presentamos exploraciones prospectivas sobre tendencias culturales, sociales, políticas, económicas y tecnológicas de la sociedad y cuáles son los retos y desafíos que las universidades tienen para asumirlas.

Un nuevo libro denominado Higher Education in 2040: A global approach, de Bert Van der Zwaan, rector de la Universidad de Utrecht y presidente de la Liga Europea de Universidades de Investigación, pone énfasis en la creación de grandes hubs (centros) de conocimiento, que son espacios que agrupan concentraciones de universidades, instituciones de investigación, académicos de primer nivel, empresas que proveen de infraestructura de investigación avanzada, todo dentro de una interfaz dinámica de relación e intercambio. Además de los hubs tradicionales en los países más desarrollados, ya habían políticas para el desarrollo de hubs en 2013 en Botswana, Hong Kong, Malasia, Qatar, Singapur y Emiratos Árabes Unidos, que consisten en crear condiciones para que se instalen localmente filiales (branchs) de universidades de clase mundial.

Según el autor, estos hubs se desarrollarían a futuro en Asia (Beijing, Shanghai, Hong Kong/Shenzhen y Singapur), EE.UU. (California y Boston), Reino Unido (Londres) y Europa (posiblemente en Suecia-Dinamarca, Alemania-Suiza, Bélgica-Países Bajos y Francia). Una versión previa desató una gran controversia en Holanda sobre qué área y universidades privilegiar. Los hubs que se desarrollarían más rápido estarían relacionados con regiones en las que las organizaciones públicas, empresas privadas y universidades están trabajando juntas, y esto está vinculado sobre todo a las ciencias naturales y la ingeniería. Los hubs de humanidades y ciencias sociales serían más difíciles de organizar.

En este libro, el autor señala otras tendencias. Por ejemplo, la de un crecimiento enorme de las instituciones de educación superior tanto en China como India, debido al inmenso desafío de la demanda de la educación terciaria. Afirma, incluso, que podrían ampliar al doble su número de universidades y escuelas superiores de formación profesional. También hace referencia a que el acceso y la publicación de las investigaciones pasarían a ser de acceso abierto a través del uso de grandes bases de datos a las que se podría ingresar libremente.

Sin embargo, también plantea cuestiones menos gratas, como el creciente divorcio entre Estado y educación superior, lo cual implicaría la necesidad de buscar financiamiento en otras fuentes no públicas. Por otro lado, resalta que el costo elevado de las matrículas podría poner barreras para el ingreso; así, se dejaría de lado a estudiantes de bajos recursos con independencia de su talento.

Se señala también que los países de Asia están creciendo muy rápido frente a lo que está sucediendo en universidades de Europa occidental, donde existen Estados nación con estudiantes con menos posibilidades de financiamiento para la educación superior, pues no están vinculados a los hubs que están teniendo mayor desarrollo a nivel mundial.

University World News publica retos distintos, más vinculados a lo que la sociedad espera que la educación superior ofrezca para enfrentar desafíos como el cambio climático. En un mundo de violencia, se espera que las universidades jueguen un papel más protagónico en su reducción (violencia contra las mujeres, la intolerancia religiosa, la proliferación nuclear y la desigualdad).

En este sentido, las universidades deben responder a las demandas de la sociedad, tanto del sector privado como del público, y son llamadas de forma simultánea a convertirse en actores que cumplen un rol fundamental en sus comunidades y regiones. En este contexto, lo local y lo global no deberían entrar en contradicción; tienen que enfrentar los retos de la competencia global y los sistemas de clasificación de educación superior, y crear un compromiso con su comunidad (ver nota previa 5). Pero, además, los retos globales son locales, como acabamos de experimentar en el Perú respecto del cambio climático.

Finalmente, las universidades, a nivel global, también están llamadas a asumir un compromiso con sociedades que enfrentan transiciones políticas difíciles, conflictos civiles o represión (ver notas previas 6 y 7). En estos contextos, se convierte en un elemento clave para fomentar sociedades más abiertas, que puedan brindar oportunidades a los centros de educación superior que luchan en entornos difíciles y desfavorecidos. Al respecto, University World News ofrece otro texto con algunas propuestas de cómo se podría lograr una mayor participación ciudadana desde las universidades.

Fuentes:

Antecedentes:

gestión | globalización | innovación | investigación | misión universitaria | política | prospectiva

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