Noticia  |  Jueves, 7 de Septiembre del 2017

Carrera espacial (universitaria): lo importante es participar

Universidades, carrera espacial e investigación científica.

Un pequeño paso para África, pero un gran salto para la humanidad.

Sin contar con el apoyo oficial del gobierno, el pasado Junio del 2017, un equipo de investigadores de la All Nations University College (Ghana) lanzó el primer satélite del continente africano: el GhanaSat-1. De esta manera, Ghana y Nigeria, quien lanzó también un satélite en la misma misión, dan en un primer paso en la carrera espacial 2.0. Tal logro se concretó con la colaboración del Kyushu Institute of Technology de Japón, y la Japan Aerospace Exploration Agency (JAXA), instituto que desde el 2013 ha formado a los tres investigadores del proyecto: Benjamin Bonsu, Ernest Teye Matey y Joseph Quansah. Si bien el objetivo del satélite es de carácter experimental, los investigadores esperan poder reunir información acerca de la línea costera del país, pero, sobre todo, sentar las bases del desarrollo tecnológico espacial de su nación y reforzar la ciencia y tecnología en el sistema educativo.

Latinoamérica y la innovación espacial

En cuanto a Latinoamérica, en algunos países, la carrera espacial comenzó en el siglo pasado con inversiones públicas robustas. México inauguró en 1968 el servicio satelital de comunicaciones con ocasión de las olimpiadas y lo que sería el sistema satelital de comunicaciones Morelos con el lanzamiento del Morelos I en 1985 (ver fuente 2). Brasil creó su programa espacial en 1961, inauguró una base de lanzamiento en 1983 y su primer satélite el BrasilSat a1 fue lanzado en 1985 como el Morelos I. Como iniciativa del Estado, Perú recién contó en 2016 con el PerúSat-1, primer satélite del gobierno peruano (construído por una empresa francesa), el cual fue lanzado el 15 de septiembre desde Kourou, Guayana Francesa.

Las universidades y la ciencia espacial

Sin embargo, hay que recalcar que otros países como Colombia, Perú y Uruguay entraron a la era espacial gracias a iniciativas universitarias. En Colombia, la Universidad Sergio Arboleda lanzó el Libertad I en 2007 desde Baikonur, el cual estuvo operativo 30 días (ver fuente 1). También en el caso peruano, la era espacial se inició gracias a iniciativas universitarias como el lanzamiento conjunto del PUCPSAT-1 y el Pocket-PUCP, construidos por el Instituto de Radioastronomía de la PUCP y lanzados el 2013 desde Yasny, Rusia; seguidos del UAPSAT-1 de la Universidad Alas Peruanas desarrollado en Colombia (ver 3) y el Chasqui 1, desarrollado por alumnos de la UNI desde el 2000 (ver 4), ambos lanzados el 2014, en enero y agosto respectivamente, por la NASA.

En Uruguay, la Universidad de la República (Udelar) desarrolló con la Administración Nacional de Telecomunicaciones (Antel) el Antelsat, nanosatélite lanzado desde un cohete ruso en el 2014. Estos ejemplos latinoamericanos, como el caso de Ghana y Nigeria, recalcan el importante rol que han tenido y tienen las universidades en el desarrollo de la ciencia y tecnología espacial de cada país.

En tanto se asignan fondos públicos a la investigación y se generan convenios internacionales más amplios, las universidades se convierten en uno de los pilares de la innovación en ciencia espacial local y, de esta manera, del desarrollo económico y tecnológico. Iniciativas como el South American Space Generation WorkShop (SA-SGW) y el 1st Latin American Congress of Astrobiology (I-CLA) realizadas en la PUCP durante el 2016 deben de repetirse.

Fuentes:

ciencias | innovación | investigación | tecnología | universidad y empresa

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