Noticia  |  Domingo, 7 de Diciembre del 2014

Aula Magna 2014: "La Universidad del Siglo XXI" (Primer Panel)

Desafíos para la universidad latinoamericana – Dr. José Joaquín Brunner

Presentación

La presentación del evento estuvo a cargo del Dr. Efraín Gonzales de Olarte (00:00:19) quien tomó la oportunidad para enmarcar el evento dentro del contexto de los retos de la globalización y la nueva ley universitaria como oportunidades de mirar hacia el futuro.

Tras la primera presentación, el Dr. Marcial Rubio (00:05:04), rector de la PUCP, inauguró el evento. Destacó la manera veloz con que cambia el conocimiento en la actualidad y la necesidad que tienen las universidades de adaptarse a ello y abrirse a un mundo globalizado, pero, a su vez, conservando una preocupación por cambiar sin perder las esencias.

Acerca de José Joaquín Brunner: profesor e investigador de la Universidad Diego Portales (UDP) y director de la Cátedra Unesco de Políticas Comparadas de Educación Superior en la misma institución. Ocupó el cargo de ministro secretario general de Gobierno de Chile (1994-1998), presidió el Consejo Nacional de Televisión y el Comité Nacional de Acreditación de Programas de Pregrado, fue vicepresidente del Consejo Superior de Educación, miembro del Consejo Nacional de Innovación para la Competitividad y del Consejo de Ciencias del Fondo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico (Fondecyt).

José Joaquín Brunner (00:13:45) introduce los retos futuros de la educación superior en América Latina, definiendo tres ámbitos diferentes: docencia (00:16:53), investigación (00:28:44) y financiamiento (00:39:20).

En primer lugar, observa cómo es que la masificación de la oferta universitaria ha generado nuevos retos para la docencia universitaria. La incorporación de nuevos tipos de alumnos, con necesidades y expectativas distintas, cambia las reglas de juego y genera nuevos desafíos. Por un lado está la incorporación de alumnos de primera generación (los primeros de sus familias en acceder a educación superior), que vienen con un déficit de formación y tienen un alto índice de deserción; y por otro lado tenemos el perfil del alumno actual que, con una actitud distinta frente al mercado laboral, no busca hacer una carrera, sino explorar horizontes cambiando de puestos de trabajo.

Al mismo tiempo que la masificación propone nuevos retos para la docencia, la competencia a nivel global por tener una world-class-university fuerza un modelo universitario que los países de América Latina simplemente no pueden financiar. Producir investigación al nivel de universidades de talla mundial es una meta poco realista. Como muestra, un botón: el presupuesto total de educación superior de Chile alcanza tan solo al de la Universidad de Michigan.

En vez de perseguir un imposible lo que se necesita, afirma Brunner, es elaborar un sistema que tenga metas realistas; se necesita investigación sobre cómo formamos y cómo evaluamos, además de redes institucionales que sostengan programas de posgrado que generen investigación. Por último, con respecto a modelos de financiamiento, mostró la creciente importancia del financiamiento privado y opinó que, más allá del modelo que se emplee, el verdadero reto es tener un plan a futuro, que en el caso de la región no existe.

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Comentarios:

Flavio Figallo Rivadeneyra (00:52:27), viceministro de gestión pedagógica, sociólogo y profesor de la PUCP,conecta la presentación con el ámbito peruano, que tendría los mismos problemas de la región, pero agudizados por la falta de un sistema eficiente de control de calidad. Pero el contexto peruano tiene elementos que vale la pena especificar. En relación a la docencia, encuentra el reto de mantener un nivel mínimo de calidad y el de atender la heterogeneidad de los alumnos: inmadurez de exalumnos de secundaria y un creciente ingreso con extraedad. En investigación, efectivamente hay un problema de presupuesto, pero también se necesita otros ajustes: impulsar la formación de habilidades para la investigación y fomentar la inquietud por la investigación de temas que aprovechen las riquezas del país, como la historia o la oceanografía.

Oscar Quezada Maquiavelo (01:05:11), rector de la Universidad de Lima, magíster y doctor en filosofía de la UNMSM, manifestó su desacuerdo con que la discusión actual sobre la universidad se centre en si las universidades generan las competencias útiles requeridas por la economía, en lugar de preguntarse por la formación o la verdad. En su opinión la discusión debería enfocarse en si la universidad es un medio o un fin y, considerando que en la sociedad contemporánea de la hiperinformación la tarea es más bien ayudar a desarrollar la capacidad de hacer buenas preguntas y articular saberes, la universidad es un fin que desarrolla en el estudiante un cambio identitario (nunca más deja de ser estudiante). La “universidad-fin” no puede entonces ser for-profit.


El proceso de Bolonia: soluciones ideales y no tan ideales – Dr. Manfred J. Hampe

Acerca de Manfred J. Hampe: profesor en el Instituto de Ingeniería Química de la Universidad Técnica de Darmstadt (TUD), Alemania. Ha organizado la introducción del programa de Maestría y Licenciatura en la TUD. Ha seguido de cerca el plan europeo de reforma de los sistemas universitarios o Proceso de Bolonia. En el 2013 fue galardonado con el Premio de la Arslegendi por el desarrollo de estrategias innovadoras de enseñanza ajustadas a las necesidades de los estudiantes de la TUD.

El Dr. Manfred J. Hampe presenta su experiencia con el proceso Bolonia (00:03:56), que propone reglas comunes (grados, créditos y certificados) de transparencia y movilidad para unificar a los Estados de la Unión Europea en temas de educación superior. Este proceso, indica Hampe, es complejo debido a la diversidad europea.

Es posible distinguir tres principales modelos de universidad en Europa (00:12:09): el británico de J.H. Newman, que fomenta las liberal arts; el francés o napoleónico, representado por L’Écolepolytechnique – Paris Tech, que forma profesionales; y el alemán humboldtiano, que concede el privilegio del Selbstthätigkeit -o autoregulación- a sus muy selectos miembros. Como es de esperarse, nadie quiere cambiar su modelo y consecuentemente el proceso de Bolonia debe asegurar al mismo tiempo convergencia y diversidad.

Europa cuenta con un marco común de cualificaciones (00:21:26) que establece definiciones y pautas para discriminar, por disciplina y entre niveles (pregrado, maestría y doctorado), lo que los alumnos deben saber, las habilidades que deben tener y las competencias que deben desarrollar. Implementar este marco involucra definir los resultados de aprendizaje institucionales y, en el caso de la Universidad Técnica de Darmstadt ha significado todo un esfuerzo por adecuarse a los cambios y mantener la identidad como universidad de investigación. Entre los logros mayores de su universidad el profesor destacó los proyectos interdisciplinarios del primer semestre. Para Hampe este esfuerzo deberá ser asumido en todo el mundo, incluso Estados Unidos; no hacerlo podría significar quedar a la zaga.

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Comentarios:

Elsa del Castillo (00:47:16), rectora de la Universidad del Pacífico, doctora en ciencias económicas y empresariales de la Universidad de Deusto, opina que aunque hay lecciones importantes que extraer del camino hacia un sistema regional integrado que plantea el proceso Boloña, la realidad es que el Perú tiene otras preocupaciones más urgentes.Entre ellas, la necesidad de ampliar el acceso y conectar mejor con las necesidades del mercado laboral.

No obstante, rescata dos elementos importantes que sirvieron de base al desarrollo de un sistema europeo común de educación superior y que el Perú está en el momento de desarrollar: un sistema de acreditación de calidad y la producción de información sobre la formación disponible y el mercado laboral. “En síntesis lo que quería tratar de comentar es que la distancia en la madurez de nuestros sistemas educativos, entre los países desarrollados y los países de nuestra región es muy grande y tenemos que empezar a, desde nuestras primeras etapas, ver cómo incluimos a la creciente demanda en nuestra educación y luego cómo esta educación se adapta a los recursos escasos que tenemos en nuestros países, pero sin perder de vista la necesidad de procesos de mejora”, resume del Castillo.

Carlos Fosca (01:05:12), vicerrector administrativo de la PUCP y profesor principal del Departamento de Ingeniería, rescata dos elementos de la experiencia del proceso Boloña: el gran esfuerzo que realizó la Unión Europea hace 15 años para empezar a construir un espacio único de educación superior y la creación de un sistema de transferencia de créditos. Estos detalles lo llevan a establecer paralelos con el sistema peruano de educación superior, aún por establecerse. Una vez más, lo que se encuentra es una gran brecha. Pero, a pesar de ella, Fosca observa que el proceso europeo ofreció la oportunidad para cambiar, e innovar en, el sistema educativo.

Por supuesto, el cambio demandó un gran esfuerzo (marco de calificaciones común, sistema de acreditación de calidad, adaptación de las instituciones, entre otros) que, regresando al Perú y al contexto de la nueva ley universitaria, estamos en posición de asumir.

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