Noticia  |  Jueves, 22 de Junio del 2017

Adiós, universidad, me voy… pero algún día volveré

Razones por las que estudiantes australianos abandonan la universidad.

Existe una preocupación creciente en Australia por el aumento de la deserción en la educación terciaria, cuyo promedio ya es de 15,18 %. Esta situación se podría atribuir a cuestiones como normas de admisión deficientes, estudiantes poco preparados para la exigencia universitaria, incorporación temprana al mundo laboral y responsabilidades familiares que les impiden continuar con sus estudios, entre otras.

En un artículo, el Sydney Morning Herald señala que el 56 % de estudiantes que las universidades australianas admitieron en 2015 ingresaron a estas instituciones sin tomar en cuenta el Australian Tertiary Admission Rank (ATAR), que es un indicador que solía constituir el criterio principal para la entrada en la mayoría de los programas universitarios de grado en ese país.

Para enfrentar estos problemas, el Gobierno Australiano encargó al Higher Education Standards Panel (HESP) examinar las tendencias y factores que influyen en la culminación de los estudios universitarios, y, además, indagar sobre la información existente sobre el tema para mejorar la transparencia y responsabilidad de las instituciones en los procesos de admisión de estudiantes, así como para evaluar las formas de identificar a los estudiantes en riesgo de abandonar sus estudios y para contar con estrategias efectivas que maximicen sus oportunidades de éxito.

El informe elaborado por el Panel concluye que el aumento de las tasas de deserción de los alumnos no se debe a los bajos estándares de admisión medidos en ATAR, sino al sistema de admisión, ya que la demanda impulsada por el gobierno anterior (de tendencia laborista) dio lugar al ingreso de estudiantes con preparación insuficiente, que por lo general corresponden a familias de nivel socioeconómico bajo,  migrantes o provienen de comunidades indígenas. Frente a ello, el informe señala que para evitar su deserción deben procurarse medidas de tutoría, acompañamiento u otro tipo de apoyo que permita a este grupo superar las dificultades iniciales.

El documento señala, asimismo, que ha habido fluctuaciones en la retención -y existen variaciones significativas por institución (en la Universidad de Tasmania, la tasa de abandono es de 38,13 % y en la Universidad de Melbourne es de 3,74 %)- pero no hay un claro empeoramiento de la situación general. La tasa de deserción de las universidades australianas en 2014 es similar a la de 2005, a pesar de que disminuyó de 15,04% en 2005 hasta un mínimo del 12,48% en 2009, antes de aumentar, por el resto de ese lapso de tiempo, hasta el 15,18% en 2014.

Otra conclusión del estudio realizado por el Panel señala que los estudiantes toman demasiado tiempo para completar sus estudios, y que es creciente la tendencia de estudiantes que parecen haber renunciado a sus estudios y que más tarde regresan a terminarlos. Ciertamente, muchos estudiantes que abandonan sus estudios regresan a completarlos, lo que toma hasta nueve años. Una investigación reciente de la Universidad La Trobe verificó esto y encontró que un gran número de estudiantes regresan a la institución después de solo un año de ausencia.

Los factores que contribuyen al aumento de la deserción de los estudiantes son la asistencia a tiempo parcial por motivos laborales, a lo que siguen la edad y la poca preparación académica, según lo establecido en el ATAR. Sin embargo, estos factores, según el análisis, son relativamente débiles. En este sentido, y de acuerdo con el estudio de la Universidad La Trobe, gran parte de la deserción estudiantil es impredecible o inevitable y va más allá del control institucional.

Finalmente, como se menciona en un artículo de UWN, las instituciones deberían reducir la deserción. Para eso deben evaluar los factores y estrategias que contribuyen a reducir las tasas de deserción en la educación superior. En este contexto, también se hace referencia a la necesidad de maximizar los beneficios económicos de la inversión pública en la educación superior, pues el Gobierno y los ciudadanos  también deben tener la seguridad de que las reformas que se introduzcan permiten asegurar que los estudiantes tengan mejores oportunidades de completar con éxito sus estudios universitarios.

En ediciones anteriores también se publicó otros artículos sobre alumnos que abandonan sus estudios en Perú y Colombia (1) y sobre iniciativas para mejorar el acceso en América Latina (2).

Fuentes:

Documentos:

Antecedentes:

acceso | costos | financiamiento | política | reforma | vida universitaria

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