Noticia  |  Jueves, 7 de Septiembre del 2017

Acceso abierto: industria editorial académica vs. grandes sistemas universitarios

¿La información académica y científica debe ser accesible por internet de forma libre y gratuita?

Recientemente, Perú perdió acceso a la literatura científica de las bases de dato de Elsevier por falta de presupuesto (ver 1, 2, 3). Nature registró este hecho, junto a la suspensión del servicio a otros dos sistemas académicos (Alemania y Taiwan), pero por otras razones (ver 4). Sucede que gana crecientemente prestigio la propuesta de Open Access (OA) a la información científica y académica por lo que se generan tensiones – y enfrentamientos- entre la academia y las grandes editoriales de revistas científicas que prestan servicios de indexación: Elsevier (Holanda) y Clarivate (UK).

La indexación la inventó Eugene Garfield, fundador en 1960 del Institute for Scientific Information (ISI), instituto que luego fue comprado por Thomson Reuters (ver 5) como base del Web of Science;  recientemente vendido a Clarivate (ver nota previa 6). El problema no es menor, cuando se pide publicación en revistas indexadas, se exige que se publique en colecciones que cumplan con las reglas que administran estas grandes compañías. Esta situación está siendo desafiada por la academia que considera poco equitativo, entre otros temas, que las editoriales e indexadoras cobren mientras los derechos de propiedad intelectual de quienes hicieron los aportes no tienen reconocimiento económico. También, se considera que las suscripciones están obsoletas y corresponden a la era en que el problema de la circulación de la información era la distribución física (ver OA2020 7), o, en una versión menos “radical”, que los precios de las suscripciones son desmesurados (razón del boicot de Taiwán). Por otro lado, los gobiernos (China, Holanda, Reino Unido) están legislando a favor de que las investigaciones financiadas con fondos públicos sean publicadas en fondos documentales de acceso abierto (ver 8 y 9). En este contexto, se están desarrollando varios juegos.

Times Higher Education reseña el enfrentamiento de la academia alemana con Elsevier (ver 10). Esta acción toma como ejemplo la experiencia de los académicos holandeses cuyo gobierno dispuso que el 60% de las publicaciones de investigación sea de acceso abierto en 2019 y el 100% en 2024.  El año pasado, Elsevier aceptó que 30% de las publicaciones académicas holandesas sea OA en 2018 ante la amenaza de que no se renovaran las suscripciones de la Association of Universities in the Netherlands (VSNU) (ver 11). El caso alemán fue presentado en la 13ª conferencia de la iniciativa OA2020 en marzo en la que la Comisión Europea respaldó la iniciativa. El consorcio universitario alemán, DEAL, está negociando una licencia nacional conjunta y demanda que los artículos científicos sean OA. Gerard Meijer, director del Instituto Fritz Haber de Berlín y líder en la experiencia holandesa, indicó que la condición para una negociación exitosa es que la cancelación de las suscripciones sea una opción realista; incluyendo el retiro de los académicos editores y referees de los journals de Elsevier. Una docena de instituciones alemanas perdieron el acceso al material de Elsevier a principios de año cuando las conversaciones con la editorial se rompieron. La respuesta implicó el uso de redes de investigación compartida y repositorios universitarios. Sin embargo, Elsevier accedió a restablecer el acceso a mediados de febrero, a pesar de que no se había alcanzado un acuerdo. Habrá que estar atentos a los resultados.

No hay que perder de vista, sin embargo, que este sigue siendo un tema controversial (ver 12). Una crítica es que mientras en el sistema actual los investigadores deben pagar las suscripciones para estar al día, en el nuevo sistema los investigadores deben pagar para ser publicados. Y esa es una de las razones por las que proliferan las editoriales predadoras (ver notas previas 13 y 14).

También, el Reino Unido anuncia regulaciones a favor del OA (15): todos los artículos y documentos de conferencias presentados para el próximo ejercicio del marco de excelencia en investigación (REF) deberán estar disponibles en un repositorio institucional o de acceso abierto. Los libros están exentos. Los críticos señalan que el acceso abierto permite  cualquier reutilización, siempre y cuando el autor original sea citado. Esto es incómodo en el campo de las artes y las humanidades, pues los resultados de investigación no son datos o fórmulas, sino, más bien, argumentos cuidadosamente elaborados que se diluirían con la apropiación atomizada de fragmentos. Este es un argumento que circula desde 2014 al menos (ver 16). Como en las humanidades y ciencias sociales la investigación académica produce predominantemente trabajos textuales (en el sentido semiótico más amplio), tanto los autores como la audiencia atribuyen una mayor importancia al aspecto discursivo de la producción.

No hay solución fácil a la vista y es claro que Perú no tiene ninguna capacidad de negociación para ejercer la presión que aplican los sistemas chinos, holandeses, alemanes o británicos. Todo indica que mientras el sistema se ajusta, como resultado de las negociaciones entre los grandes jugadores, nuestra frágil política de promoción de la investigación requiere fortalezcamos nuestra capacidad de coordinación entre universidades, y de ser posible con CONCYTEC, para conseguir suscripciones a mejor precio y no hacerlo de uno en uno. Esto es lo que ha alentado la creación del consorcio de universidades alemanas ya mencionado: “aliviar la carga financiera sobre las instituciones individuales y traer mejoras a gran escala y duraderas en el acceso a la literatura académica para los académicos”, incluyendo el componente de OA.

Fuentes:

Documentos:

Antecedentes:

academia | acceso abierto | calidad | ciencias | investigación | publicación

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Comentarios anteriores (1)

  • ezequiel dice:

    Necesitamos unir esfuerzos. Sobre todo debe existir un presupuesto de la república peruana para negociar con las distribuidoras de bases de datos de investigación.
    Esperamos que algún gobierno de turno tome cartas en el asunto